Guia del visitante del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Recomendaciones

Gradación de la dificultad en las excursiones

  1. Dificultad Alta: excursiones o ascensiones que requieren muy buena forma física debido a la longitud y/o desnivel a superar. Itinerarios que pueden presentar tramos expuestos y/o pequeños pasos de escalada fácil. Parte del recorrido puede discurrir fuera de sendero, por terrenos de alta montaña (resaltes, pedreras, neveros, etc.) que exigen buena orientación. Indispensable experiencia en montaña.
  2. Dificultad Media: excursiones o ascensiones que requieren una forma física aceptable. Pueden recorrer terrenos de alta montaña (pequeños resaltes, pedreras o incluso neveros a comienzos de la estación), aunque sin presentar dificultades de especial mención. Parte del recorrido puede discurrir fuera de sendero.
  3. Dificultad Baja: excursiones asequibles en cuanto a su longitud y desnivel y, por tanto, horario reducido. Itinerario por caminos en general bien marcados o balizados. Sin dificultades.

Esta gradación no hace referencia a las condiciones invernales, debido a que la nieve supone una dificultad adicional. En las rutas de dificultad media o alta se detallan las causas que motivan dicha dificultad.

Importante

Recomendaciones a tener en cuenta en las excursiones de montaña

  • Presta atención a ladificultad del recorrido indicada. Algunas de las rutas que figuran como de Pequeño Recorrido (PR), así como todas las de Gran Recorrido (GR) tienen cierta dificultad, bien sea porque se superan grandes desniveles, bien porque discurren por terreno rocoso e irregular, o porque incluyen pasos peligrosos o de cierta dificultad.
  • Sé consciente de tus fuerzas. Si dudas de tu capacidad física, no intentes hacer recorridos que requieran gran esfuerzo físico. A la hora de programar una excursión, ten en cuenta lostiempos que se indican en la ficha de la ruta seleccionada, considerando siempre los trayectos de ida y vuelta.
  • Nunca realices rutas en solitario, y preferentemente hazlo con alguien que conozca el recorrido. Antes de iniciar la excursión, deja aviso en tu lugar a alojamiento, en los refugios y/o a tu familia, del itinerario y tiempo previsto de la excursión. Puedes dejar, igualmente, una nota al respecto en el salpicadero de tu coche, visible desde el exterior.
  • Lleva siempre una prenda de abrigo y protección para el agua. El frío, al igual que la lluvia, puede sorprenderte en cualquier momento. En cuanto al calzado, utiliza siempre botas de montaña. Estas precauciones deben extremarse en invierno, utilizando ropa especializada.
  • El agua para mitigar la sed puede resultar muy escasa en el estío y el otoño. Por otra parte, se trata de agua no tratada. Es conveniente llevar una provisión de agua adecuada al tipo de marcha.
  • Las fuerzas siempre se debilitan con el esfuerzo y más en esta complicada orografía. Siempre se debe llevar comida al menos para una jornada por persona, preferentemente alimentos de alto valor energético.
  • La niebla es el peor enemigo en la alta montaña, y en los Picos son frecuentes las nieblas repentinas y muy espesas. Aunque creas conocer el terreno en el que te mueves, lo mejor es permanecer a la espera de que levante, buscando un mínimo refugio o abrigo antes de que se cierre sobre ti.
  • Si te pierdes, mejor busca un abrigo próximo y espera a que te rescaten.
  • En el Parque la cobertura de teléfono móvil es limitada, por lo que no puede confiarse plenamente en el mismo para pasar un aviso de emergencia desde cualquier lugar. No obstante, siempre es adecuado llevarlo. Ante cualquier situación de peligro comunica con el Teléfono de Emergencias (112).

Rutas señalizadas

Senderos de pequeño recorrido (PR)

  • PR-PNPE 1: Ruta de Frassinelli
  • PR-PNPE 2: Lagos de Covadonga
  • PR-PNPE 3: Ruta del Cares
  • PR-PNPE 4: Vega de Ario
  • PR-PNPE 5: Buferrera - Ordiales
  • PR-PNPE 6: Vega de Orandi
  • PR-PNPE 7: La Jocica - Beza
  • PR-PNPE 8: Demúes - Los Lagos
  • PR-PNPE 9: Soto - Vegabaño
  • PR-PNPE 10: Pueblos de Sajambre
  • PR-PNPE 11: Panderruedas-Posada de Valdeón
  • PR-PNPE 12: Vega de Llos
  • PR-PNPE 14: Montó (Valle de Prada)
  • PR-PNPE 15: Senda del Mercadillo
  • PR-PNPE 17: Entorno de Tresviso
  • PR-PNPE 20: Monte Camba (Tielve-Sotres)
  • PR-PNPE 21: Vega de Urriellu
  • PR-PNPE 22: Peña Oviedo (El Cable-Mogrovejo)
  • PR-PNPE 23: Horcados Rojos
  • PR-PNPE 24: Puertos de Áliva
  • PR-PNPE 25: Vega de Liordes
  • PR-PNPE 26: Hayedo de las Ilces
  • PR-PNPE 27: Brez-Canal de Arredondas
  • PR-PNPE 28: Macizo de Ándar
  • PR-PNPE 30: Urdón-Tresviso

Senderos de gran recorrido (GR)

  • GR-PNPE 201: Senda del Arcediano
  • GR-PNPE 202: Ruta de la Reconquista

Rutas de alta montaña

Para la realización de estos recorridos se requiere especial preparación física y equipo adecuado para alta montaña, tanto por el elevado desnivel que hay que salvar, como por tratarse de rutas largas, expuestas y con pasos peligrosos

  • PR-PNPE 16: Collado Jermoso
  • PR-PNPE 18: Jou de los Cabrones
  • PR-PNPE 19: Canal de Camburero
  • PR-PNPE 29: Pasá de Picayo
SERVICIO DE RUTAS GUIADAS
Descripción de la Actividad
  • Son rutas GUIADAS e INTERPRETADAS por guías propios del Parque Nacional, GRATUITAS y en español que van de baja dificultad a media; se desarrollan de lunes a viernes durante los meses de julio, agosto y septiembre, excepto los días 25 de julio, 15 de agosto y 8 de septiembre. Los grupos son reducidos, no más de 20 personas, con un mínimo de 3. En algunas rutas se admitirán hasta 40 personas, siempre con un máximo de 20 por guía. Punto de salida y llegada: dependiendo de cada ruta el punto de partida puede ser: Lagos de Covadonga (Aparcamiento de Buferrera), Covadonga o Lago Ercina.
Más información
  • Este servicio de rutas guiadas tienen su punto de partida en la Zona de Los Lagos de Covadonga durante los meses de verano (del 1 de julio al 30 de septiembre, excepto festivos). Para llegar a los Lagos es necesario tener en cuenta la regulación del "Acceso a Lagos en Transporte Público" que está vigente entre el 19 de Julio y el 9 de Septiembre (Ver Información Adicional). Cada día laborable de la semana se podrá realizar una ruta distinta, siendo éstas las siguientes: - Lunes: ruta Lagos de Covadonga - Martes: ruta Fana-Covadonga - Miércoles: ruta Entorno Lagos - Jueves: ruta El Toyeyu - Viernes: ruta Lagos de Covadonga-Porra de Enol. Cada ruta tiene su propio horario, punto de partida y dificultad específicas, así como duración, que está entre las 3 y las 4 horas. Una vez seleccionada la ruta y confirmada la reserva, para hacer el recorrido habrá que presentarse en el punto de partida a la hora de inicio. Se recomienda llevar botas de montaña o calzado de deporte, agua, gorra y protección solar. Al estar en un Parque Nacional de Montaña, por precaución es necesario llevar algo de abrigo y/o chubasquero. Por ser un espacio de gran fragilidad, su conservación depende de la actitud responsable de sus visitantes. Le rogamos tenga en cuenta la normativa que se aplica a estos Espacios Protegidos de gran valor.
IMPORTANTE
  • Las personas con problemas cardiovasculares o con difucltad para caminar deberán abstenerse de realizar estas actividades. Si las condiciones meteorológicas son adversas, podría suspenderse este servicio en el momento de inicio del recorrido, según criterio del guía interpretador. Más información en la dirección Avda. de Covadonga, nº 43 "CASA DAGO", 33550 de Cangas de Onís, Asturias y en el teléfono 985848614.
CONSERVAR EL PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA

Normas de visita

  1. Respete la naturaleza del parque, la paz de estos parajes y sus valores culturales y naturales.
  2. Respete las plantas, animales y minerales.
  3. Planifique sus excursiones a pie y transite por los senderos establecidos. Limite el uso de vehículos a las calzadas, no aparque en praderas ni en zonas de acampada.
  4. En la medida de lo posible devuelva las basuras a la ciudad y limite el uso de contenedores y papeleras.
  5. Está prohibido hacer fuego sin autorización.
  6. Con carácter general, la caza y la pesca están prohibidas en el interior del Parque.
  7. Siga las indicaciones del personal del Parque Nacional.
  8. La acampada libre no está permitida en el Parque Nacional. El vivac se permite en zonas por encima de 1.600 m, pudiendo instalarse tiendas una hora antes de la puesta del sol, y debiendo recogerlas una hora después de la salida.
  9. Con carácter general, los baños en los lagos y cursos de agua están prohibidos.
  10. Colabore con el buen mantenimiento del Parque, aporte sugerencias y facilite el cumplimiento de sus objetivos.

REGULACIÓN DE ACCESOS A LOS LAGOS Y COVADONGA.

  • Con el fin de proteger el Parque Nacional de los Picos de Europa se prepara anualmente el Plan de Accesos a Los Lagos y Covadonga.
  • Este plan regula el acceso mediante transprote público los días de máxima afluencia en Semana Santa, verano y puentes festivos nacionales. El resto del año se puede acceder en vehículo privado sin ningún tipo de restricción en el acceso, si bien la Administración del Parque Nacional puede poner en marcha una regulación complementaria si se colapsa la carretera de acceso a los lagos.

EL MEDIO NATURAL

¿Dónde está el Parque Nacional de los Picos de Europa?

  • En el norte de la Península Ibérica, entre Asturias, Cantabria y León y formando parte de la Cordillera Cantábrica.

El reino de las peñas altas

Las calizas de una antigüedad de 300 millones de años, que surgieron de los fondos marinos como consecuencia de la actividad orogénica, han originado un relieve violento donde las altas cumbres alternan con profundas gargantas y cañones. Así, en el Parque existen 200 cotas de más de 2.000 metros de altitud y desniveles superiores a los 2.300 m.

El Macizo Central, con sus cumbres nevadas, picachos y riscos, es el más abrupto de los tres macizos que componen el Parque y en él se encuentran las mayores altitudes. La Torrecerredo (2.646 m), la cumbre más alta de Picos y otras tan emblemáticas como el Naranjo de Bulnes (Picu Urriello) de 2.519 m o el Pico Tesorero de 2.570 m, donde coinciden los límites de las tres provincias. El Macizo Occidental es el más extenso, y en él se suceden las altas cumbres como la Peña Santa de Castilla (2.596 m) y Peña Santa de Enol (2.486 m), los prados de siega, los bosques de ladera, hayedos y robledales, brezales, arandaneras y turberas, arroyos y por supuesto, los lagos de Covadonga. El Macizo Oriental, de menor extensión y altitud, ofrece al visitante la dureza de la peña junto a los verdes pastizales de montaña.

La mayoría de los ríos recorren su camino por profundas gargantas, excavando espectaculares cañones en las calizas

Cuatro ríos se abren paso desde las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica hasta los valles, en un camino tortuoso y espectacular. El río Sella, por ejemplo, que nace en Sajambre tras recorrer el desfiladero de los Beyos, pasa por Cangas de Onís; mientras que el Cares, el más bravo de todos ellos, se abre paso entre los macizos Occidental y Central, atravesando los Picos por una estrecha garganta muy conocida y visitada (Senda del Cares). Desde Fuente Dé, parte el Deva hasta llegar a Panes, dejando atrás el magnífico desfiladero de la Hermida y finalmente, el Duje, que se origina al pie de los ingentes farallones de Peña Vieja se suma al Cares en Poncebos.

El invierno en Picos de Europa

Nos adentramos en un clima de montaña dominado por las grandes oscilaciones térmicas. El clima varía dentro de cada estación según soplen los vientos dominantes. Así, en pleno invierno, podemos pasar de varios grados bajo cero viento norte, a un clima seco y extrañamente cálido, con vientos del sur, en muy poco tiempo. En verano puede ocurrir lo contrario, sorprendiendo al viajero las espesas nieblas que pueden surgir en días soleados.

En los meses de invierno, la nieve cubre gran parte del territorio, aislando pueblos y aldeas, hasta que en primavera comienza el deshielo, dando paso a un fluir de torrentes.

En los valles de las vertientes occidental y meridional, las precipitaciones superan los 1.500 mm anuales. La vegetación arbórea típicamente atlántica antaño cubrió buena parte de los Picos de Europa, extendiéndose los bosques mixtos y robledales en la media y baja montaña, y los hayedos más arriba, preferentemente en exposición norte. En ciertos casos, como en los cañones y al abrigo de los vientos húmedos, se han desarrollado formaciones mediterráneas en las partes bajas, con encinas, laureles y madroños.

Los lagos alpinos más conocidos de España están formados sobre depósitos glaciares y morrenas

Los lagos Enol y La Ercina son los únicos que han sobrevivido a los fenómenos cársticos tan frecuentes en el Parque.

De origen glaciar, el lago Enol presenta una cubeta de 80.000 m2 y un calado de 24 m y se alimenta de las aguas procedentes de las nieves más altas. A diferencia del anterior, el lago La Ercina, eutrófico y con un calado de 2 m, ha desarrollado una importante masa de vegetación acuática, configurando un excelente hábitat para fochas, ánades reales y cercetas.

Los fenómenos cársticos y los procesos de gelifracción conforman la actual estructura de los Picos de Europa

Rocas lijadas y pulidas por el hielo, lechos pedregosos, coladores gigantes por los que se filtra el agua, cubetas lacustres que no han sobrevivido al karst, conforman la estructura agreste de los Picos de Europa que responde en gran parte a los fenómenos cársticos que han tenido lugar a lo largo de los siglos

El 10% de las simas del mundo, con una profundidad de más de 1.000 m, se encuentran en el territorio del Parque Nacional

Como es el caso de la Torca del Cerro, una profunda, sinuosa y angosta sima de más de 1.500 m de profundidad que desciende casi vertical por el corazón del macizo calcáreo.

Existen más de 4.000 cavidades exploradas en los Picos de Europa, predominando las de desarrollo vertical, y todas ellas formadas a causa de la acción del agua sobre la caliza.

¿Cómo son los procesos cársticos?

Las calizas de los Picos de Europa están compuestas de carbonato cálcico y magnesio, que van siendo disueltas lentamente gracias al anhídrido carbónico que contiene el agua de lluvia y que, al reaccionar con ésta, genera ácido carbónico. Este efecto hace que los conductos por los que circula el agua se vayan ensanchando, formando un paisaje superficial típico llamado lapiaz, muy difícil de transitar por sus aristas y acanaladuras profundas. En ocasiones, en el interior de la roca se crea una red de conductos y cavidades que llegan a constituir grandes cuevas y salas subterráneas. En algún momento incluso puede hundirse el techo, comunicándose estas cuevas con el exterior para formar depresiones superficiales, dolinas o jous que llevan a cabo una labor de drenaje. La imagen de un karst es similar a la de una gran esponja de piedra.

EL ESPLENDOR DEL BOSQUE ATLÁNTICO

En Picos de Europa aún es posible encontrar magníficos ejemplos de bosque atlántico, propio de la España Eurosiberiana, que ofrece al visitante una gran diversidad de formaciones dependientes de la altitud, clima y naturaleza de los suelos. Estos bosques han sido intensamente aprovechados por el hombre, a pesar ello, conservan todo en su esplendor en muchas zonas del Parque.

Bosques mixtos, una belleza escasa

Los bosques mixtos atlánticos de Picos de Europa, reliquias difíciles de encontrar en España, aparecen en las zonas más bajas del monte e intercalados con los prados de siega. Robles y avellanos se entremezclan con arces, tilos, fresnos, castaños y nogales; a sus pies, un sotobosque de zarzas, brezos y arbustos espinosos proporciona sustento y refugio a numerosas aves.

Allí habitan el corzo (Capreolus capreolus) y el jabalí (Sus scrofa) junto al tejón (Meles meles), que en el crepúsculo abandona su madriguera en busca de alimento. Entre otros, la marta (Martes martes), el armiño (Mustela erminea)y la comadreja (Mustela nivalis) encuentran su hábitat en estos bosques

Encinares relictos

A pesar del predominio del clima atlántico en la práctica totalidad del parque Nacional, en la zona de la Liébana (al SE de los Picos de Europa) y en los cañones y desfiladeros de los ríos Sella, Cares y Deva, se dan condiciones d clima mediterráneo, sobre todo por la presencia de vientos de componente sur de carácter desecante, que favorecen el desarrollo de una vegetación perenne de tipo mediterránea.

Sorprende, especialmente en las paredes rocosas de los desfiladeros, el desarrollo de densos bosquetes de encinas, laurel, madroño y otras plantas propias de ambientes más secos. Estos bosques aparecen incluso en laderas suaves de orientación sur, a altitudes entre los 50 y los 650 m. Son masas relictas, que en épocas de clima más seco, ocuparon posiblemente la mayor parte del fondo de los valles.

Hayedos umbríos y frondosos

El bosque más atractivo de todo el Parque Nacional de los Picos de Europa es el hayedo. Las grandes masas forestales compuestas de corpulentas hayas (Fagus sylvatica) cubren las laderas de las montañas que, salpicadas de otras especies, las llenan de tonalidades, formas y contrastes. Nos sumergimos en el misterioso y frondoso hayedo.

En verano, las diferentes especies arbóreas exhiben un verdor refrescante, contrapunto a las temperaturas más cálidas de la estación. La entrada en el otoño confiere al Parque una gran riqueza cromática: las hayas cobrizas junto a los robles y castaños rojizos contrastan con los amarillos abedules y el verde, aún intenso, de brezos y piornos.

En invierno, el visitante podrá internarse en un bosque desnudo, alfombrado con un espeso manto de hojas. Las nieblas en el hayedo son típicas del verano y el otoño, mientras que en invierno ocupan zonas muy bajas (de 0 a 500 m) y próximas a la costa. Es la estación donde el lirón gris (Glis glis) dormido, aguarda el paso del frío.

Y en primavera, las yemas infladas y rojizas de las hayas apuntan en sus ramas

El bosque en la encainada

La existencia de estos bosques está ligada a unas precipitaciones elevadas y repartidas a lo largo del año y numerosos días de niebla (encainada). Forman masas muy densas, donde la luz penetra débilmente, por lo que las únicas especies que aparecen son amantes de sombra. Avellanos (Corylus avellana), serbal de cazadores (Sorbus aucuparia), lauréola (Daphne laureola), lúzula del bosque (Luzula sylvatica), anémona del bosque (Anemone nemorosa), hepática (Hepatica nobilis), pírola (Pyrola minor), y jacinto estrellado (Scilla lilio-hyacinthus) conforman el sotobosque.

A pesar de su aspecto, selvático e impenetrable, durante siglos estos bosques han soportado el asedio humano y hoy en día presentan matorrales de sustitución en numerosos puntos a base de tojos, brezos y piornos.

La fauna en el bosque

El ave emblemática de los Picos de Europa es el urogallo (Tetrao urogallus) aunque su figura es cada vez más difícil de observar. Otro ave no tan escasa, pero huidiza y difícil de avistar es el pito negro (Dryocopus martius), un pájaro de mediana envergadura cuyo repiqueteo en los troncos de las hayas es habitual escuchar por el bosque. Más pequeños y abundantes, podemos encontrar al petirrojo (Erithacus rubecula), al carbonero garrapinos (Parus ater), al reyezuelo sencillo (Regulus regulus) y al trepador azul (Sitta europaea) entre otros.

En los prados y herbazales más húmedos podemos observar algunos saurios como el lución (Anguis fragilis).

Entre los mamíferos, los huidizos corzos son comunes en estos bosques, así como el gato montés (Felis silvestris), que prefiere zonas boscosas más amplias. Abundan todo tipo de mustélidos como la marta, el tejón, el armiño, la gineta o el turón.

Otro mamífero abundante en el Parque Nacional es el jabalí, que deja huella de su paso nocturno en los prados, para refugiarse de día en la densidad de los bosques.

Lamentablemente, el oso (Ursus arctos) fue exterminado de la zona hace décadas, de manera que, en la actualidad, pueden avistarse de forma ocasional individuos procedentes del núcleo oriental de la Cordillera Cantábrica, que buscan refugio y sustento en estos hayedos. A tal fin, la administración del Parque desarrolla un programa específico para la conservación del oso, en coordinación con los planes de manejo de fauna existentes en las Comunidades Autónomas.

LOS ROQUEDOS Y PASTIZALES DE MONTAÑA

En las altas cumbres, las plantas son de pequeño tamaño y los arbustos almohadillados, además de crecer dispersos ya que por encima de los 1.600 m las condiciones climáticas son extremas: fuertes vientos y prolongados períodos de nieve hacen que el bosque no pueda soportar estas condiciones.

Las flores de alta montaña

Las plantas que viven en este área tienen diferentes respuestas adaptativas en su estructura, como el lastón de montaña (Helictotrichon sedenense) que presenta un biotipo graminoide, un tallo largo y flexible que no se quiebra a pesar de los fuertes vientos que soplan en las cumbres; o la silene sin tallo (Silene acaulis) que con su aspecto almohadillado es capaz de crearse un microambiente adecuado para sobrevivir.

Cuando cae la nieve, las plantas quedan protegidas por ella, en un efecto iglú que las mantiene al abrigo de las heladas más duras. Pero con frecuencia, el viento arrastra dicha cubierta y los vegetales se ven expuestos a muy bajas temperaturas.

La vida en los neveros

En las cotas más elevadas, donde la nieve se acumula durante un largo tiempo, crecen ciertas plantas adaptadas a un breve ciclo biológico que, en ocasiones es inferior a cuatro meses. La situación de estos neveros, en zonas sombrías y su lento deshielo en verano, permiten que la sequedad estival no afecte al desarrollo de plantas que, como la saxífraga (Saxifraga oppositifolia) de vistosas flores púrpuras, el llantén de los alpes (Plantago alpina) o el ranúnculo alpestre (Ranunculus alpestris) de pequeñas florecillas blancas, se desarrollan en estos parajes.

Roquedos y pedregales

En los roquedos alpinos, las plantas resisten temperaturas cercanas a los -20ºC y debido a que no poseen una cubierta de nieve en invierno, presentan biotipos adaptados a la menor pérdida de agua posible.

Las comunidades de pedregal crecen sobre suelos raquíticos y se han adaptado a la constante movilidad del substrato; para ello, desarrollan raíces muy profundas que les permiten anclarse al mismo y presentan un biotipo postrado, como la crepis enana (Crepis pygmaea), que permite el paso de piedras por encima.

Los roquedos alpinos y subalpinos son pobres desde el punto de vista faunístico por la falta de recursos y la dureza climática. Entre los habitantes que podemos observar con más facilidad se encuentran el acentor alpino (Prunella collaris), el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), el gorrión alpino (Montifringilla nivalis) y las chovas piquirroja (Pyrrhocorax pryrrhocorax) y piquigualda (Pyrrhocorax graculus) que habitan en los roquedos y cantiles y que bajan a comer a los prados.

Entre las grandes rapaces, el Parque cuenta con varias especies como el águila real (Aquila chrysaetos), que planea sobre los elevados riscos y presenta en estas montañas el núcleo de reproducción más numeroso de la cordillera cantábrica; y el buitre leonado (Gyps fulvus), que anida en los riscos más inaccesibles. Por otra parte, el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) desapareció como especie reproductora en 1935, aunque en los últimos años se están avistando algunos ejemplares en la zona oriental del Macizo.

El curioso treparriscos (Trichodroma muraria), símbolo de la avifauna rupícula, habita en cortados, ricos y farallones y construye sus nidos en las grietas de los inaccesibles roquedos verticales.

Los prados subalpinos

Los prados más nutritivos para la ganadería de montaña son los cervunales, prados subalpinos tapizados por el cervuno (Nardus stricta) y Elyna myosuroides que forman densos céspedes y que, en primavera y en verano, están salpicados de flores como los acónitos, los narcisos y las prímulas.

El lobo: instinto de supervivencia

El lobo es quizás la especie que más ha sufrido el acoso del hombre en España y probablemente en todo el mundo, por su fama merecida de depredador, especialmente de animales que le son fáciles de cazar, como el ganado doméstico.

A pesar de todo, y después de haber visto reducida su población en los años 70 y 80, hoy se recupera y se extiende gracias a su capacidad de adaptación y astucia.

En los Picos de Europa, el lobo ocupa el peldaño superior de la cadena trófica. En ambientes silvestres poco humanizados preda sobre rebecos, corzos, jabalíes, pequeños mamíferos e incluso reptiles o aves. En las zonas de mayor presencia de ganado le resulta más fácil capturar ovejas, cabras, potros y terneros. Esta circunstancia le hace vulnerable ante la presión de la población local sobre el que es su mayor enemigo.

En este sentido, la administración del Parque desarrolla programas de gestión del lobo, que tienen por objeto asegurar su conservación dentro de unos intervalos poblacionales estables, al tiempo que se intenta crear progresivamente, una conciencia favorable entre la población local.

CURSOS DE AGUA: ENCLAVES DE RIQUEZA Y BIODIVERSIDAD

Los arroyos y ríos modelan cañones y gargantas

La acción erosiva de los ríos del Parque Nacional de los Picos de Europa forma espectaculares cañones, gargantas y desfiladeros, con desniveles de más de 2.000 metros de altura, por los que trepan las encinas que se instalan en pequeñas repisas y donde la única vegetación existente se desarrolla en fisuras y grietas. Estas paredes dan cobijo al buitre leonado (Gyps fulvus), al alimoche (Neophron percnopterus), al buho real (Bubo bubo), a las chovas piquirroja y piquiguanda (Pyrrhocorax graculus, P. pyrrhocorax), al halcón peregrino (Falco peregrinus) y al águila real (Aquila chrysaetos).

Los bosques galería

La mayoría de los arroyos y ríos del Parque Nacional de los Picos de Europa descienden de forma torrencial en los tramos altos, para suavizar su velocidad en las partes más bajas, permitiendo que en sus márgenes se desarrolle un bosque de sauces (Salix spp.), alisos (Alnus glutinosa), fresnos (Fraxinus angustifolia) y carballos (Quercus robur).

El elevado caudal, las bajas temperaturas, la gran velocidad y la elevada calidad de sus aguas determinan la importancia truchera y salmonera de estos ríos. Además, llama la atención el inquieto mirlo acuático (Cinclus cinclus) que se sumerge en busca de alimento, el o multicolor martín pescador (Alcedo atthis), cuyas zambullidas son siempre un prodigio de rapidez. Lavanderas cascadeña (Motacilla cinerea) y blanca (Motacilla alba), mosquiteros (Phylloscopus collybita) y currucas (Sylvia spp.) forman parte de una larga lista, de hasta 42 especies, que viven en estos ambientes.

Vegetación palustre a orillas del lago La Ercina

Una de las curiosidades del parque es la presencia de una masa vegetal antaño flotante en el interior del lago La Ercina, hoy día fija en una de las orillas del lago. Esta manta flotante es un hábitat excelente para los cárices (Carex spp), trébol de agua (Menyanthes trifoliata), diferentes especies de musgos y alguna planta insectivora, como la grasilla (Pinguicola grandiflora), especialmente atractiva para los insectos, que quedan atrapados en sus hojas pegajosas al posarse sobre ella.

Anfibios que viven en lagunas y lagos

Las masas de agua remansadas en pequeños encharcamientos forman lagunillas repletas de especies acuáticas, como la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica), el tritón alpino (Triturus alpestris) y el tritón palmeado (T. helveticus). Otros habitantes comunes de estos espacios son la rana bermeja (Rana temporaria), que puede hacer las puestas incluso en la nieve, el sapo partero (Alytes obstetricans) que transporta la puesta de huevos en las patas traseras hasta el momento de la eclosión y el sapo común (Bufo bufo) el más grande de todos ellos.

El Parque Nacional de los Picos de Europa

Representa los ecosistemas ligados al bosque atlántico. Los Picos de Europa presentan la mayor formación caliza de la Europa Atlántica, con importantes procesos cársticos, simas que llegan a más de 1.000 m, erosión glaciar muy patente y presencia de lagos. Entre sus riscos habita el rebeco, en los tupidos bosques los corzos, lobos y presencia ocasional de algún oso. En el Parque habitan más de 100 especies de aves, entre las que destacan el pito negro y el urogallo, y entre las grandes rapaces el buitre leonado y el águila real. Pero aquí hay mucho más que paisaje, hay siglos de historia escritos en los pueblos, en los valles, en las iglesias, en las cabañas de los puertos y en sus caminos.

Desde el 1 de febrero de 2011, la gestión del Parque Nacional de los Picos de Europa corresponde conjuntamente a las comunidades autónomas de Asturias, Cantabria y Castilla y León.

  • Real Decreto 1741/2010, de 23 de diciembre, de ampliación de las funciones y servicios de la Administración del Estado traspasados a la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias, en materia de conservación de la naturaleza (Parque Nacional de los Picos de Europa) (BOE, nº 310, de 29 de diciembre de 2010). 584 KB
  • Real Decreto 1740/2010, de 23 de diciembre, de ampliación de las funciones y servicios de la Administración del Estado traspasados a la Comunidad Autónoma de Cantabria, en materia de conservación de la naturaleza (Parque Nacional de los Picos de Europa) (BOE, nº 310, de 29 de diciembre de 2010). 424 KB
  • Real Decreto 1742/2010, de 23 de diciembre, de ampliación de las funciones y servicios de la Administración del Estado traspasados a la Comunidad de Castilla y León, en materia de conservación de la naturaleza (Parque Nacional de los Picos de Europa) (BOE, nº 310, de 29 de diciembre de 2010).
  • Decreto 2/2011, de 12 de enero, por el que se aprueban los Estatutos reguladores de los órganos de gestión y participación y del Consorcio Interautonómico para la gestión coordinada del Parque Nacional de los Picos de Europa. (BOPA, nº 18, de 24 de enero de 2011).

Fecha de declaración: Ley 16/95 de 30 de mayo.

  • Instrumentos: PORN (Real Decreto 640/94 de 8 de abril).
  • Superficie: 64.660 hectáreas.
  • Provincia: Asturias, León y Cantabria.
  • Comunidad Autónoma: Cantabria, Castilla y León y Principado de Asturias.
  • Coordenadas: entre 43º5’ y 43º15’ lat. N y 4º35’ y 5º5’ long.
  • Teléfono: 985.241412.
  • Otros Datos: Redes supranacionales: ZEPA (Montaña de Covadonga) y Reserva de la Biosfera (2003).
  • Documentación: Fecha de declaración: Ley 16/95 de 30 de mayo.
  • Instrumentos jurídicos: Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (Real Decreto 640/94 de 8 de abril).

Un paseo por su historia

300 millones de años han sido necesarios para que los Picos de Europa presenten su actual topografía; distintos plegamientos y glaciaciones han conformado su tortuoso paisaje, de altivas montañas presididas por impresionantes agujas y afiladas aristas, de profundas y retorcidas gargantas surcadas por aguas cristalinas, que dan paso a frondosos valles cubiertos de bosques y praderas.

Ya en el Paleolítico Superior (entre 35.000 y 10.000 años de antigüedad), aparece en escena la especie humana. En este período la actividad principal era la caza. Su preferencia por los abrigos rocosos ha dado lugar a una gran cantidad de cuevas paleolíticas con presencia de este arte rupestre en la Península.

Es en el Neolítico cuando el hombre domestica los primeros animales herbívoros y aprende a cultivar la tierra. Surgen así los primeros pobladores de los Picos de Europa que, asentados en los valles, se desplazaban temporalmente a los pastizales de montaña, donde el ganado encontraba abundancia de alimento.

Entre los siglos II y I a.C. llegaron los pueblos Celtas. Antiguos pobladores de estas montañas, eran un pueblo propenso a divinizar los fenómenos y elementos de la naturaleza y distinguido por su valor en la lucha. El "Mons Vindius" era su Dios, al que veneraban, que no era otro que el "Monte Blanco", haciendo alusión a las blanquecinas peñas calizas que asoman de los macizos Central y Occidental. Abrigados por su dios de Piedra, astures y cántabros eran invencibles en las contiendas hasta que el propio César Augusto tuvo que intervenir para conseguir la pacificación tras diez años de luchas internas.

Siete siglos después (año 711), llegaron los árabes y de nuevo las peñas brindaron su protección a los astures. De esta forma, Don Pelayo, con un reducido ejército, consiguió vencer al ejército musulmán, entre aquellos bosques y macizos rocosos, en la famosa batalla de Covadonga (s. VIII). Se había iniciado un proceso que duraría más de 600 años y que se conoció como la Reconquista.

A lo largo de la Edad Media toman protagonismo las iglesias y monasterios, se fundan pequeños pueblos y se construyen caminos entorno a los Picos de Europa.

En estos parajes, la vida se sustentaba en la caza y ganadería. La fauna salvaje era tan abundante que todavía en el siglo XVI los hombres de Abamia iban a misa armados con lanzas. Desde entonces hasta nuestro siglo, el aislamiento geográfico mantuvo tradiciones y paisajes inalterables.

En el marco de las celebraciones que con motivo del 12º centenario de la histórica batalla de Covadonga, el 22 de Julio de 1918 se declara Parque Nacional de la Montaña de Covadonga del macizo de Peña Santa. En Covadonga fraguó para España el ideal de los Parques Nacionales.

Son muchas las voces que, durante una década, piden la integración del resto de los Picos de Europa en la Red de Parque Nacionales, y que se establezca un modelo de gestión que asegure la conservación de sus valores naturales y el desarrollo para sus pobladores.

A tal fin, el 30 de mayo de 1995, las Cortes Generales aprueban la declaración del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Conservación y biodiversidad

  1. Plan de Recuperación del Quebrantahuesos en los P.P.N.N.
  2. Conservación del Urogallo
  3. Seguimiento del Rebeco
  4. Conservación del ganado autóctono
  5. Seguimiento de anfibios en el Parque Nacional
  6. Estudio del medio fluvial
  7. Programa de Conservación de la Flora Vascular
  8. Mariposas Diurnas

1. Plan de Recuperación del quebrantahuesos en los Parques Nacionales.

  • Parques Nacionales viene apoyando desde hace años el esfuerzo colectivo para la recuperación de esta especie altamente amenazada, a través de sus actuaciones en los Parques de Ordesa y Monte Perdido, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y Picos de Europa. Desde este último se está llevando a cabo un seguimiento de los ejemplares erráticos que buscan nuevos parajes para instalarse en sus antiguas áreas de distribución, de las que la especie estaba ausente desde la década de los sesenta. Los resultados obtenidos dan lugar a la esperanza sobre una recolonización natural de este espacio, que siempre ha sido suyo. Los éxitos de este programa se están observando en toda la franja oriental de la Cordillera Cantábrica y Picos de Europa.

2. Programa específico para la conservación del urogallo en los Picos de Europa.

  • En los últimos años, la población de urogallos en España ha disminuido considerablemente, hasta el punto de que actualmente es una de las especies más amenazadas, debido a factores como el furtivismo, la fragmentación y destrucción de sus hábitats y las molestias humanas. En la Cordillera Cantábrica, de los 582 machos censados en 1982, quedan en la actualidad alrededor de 200. Por ello, y de acuerdo con el Plan Rector de los Picos de Europa, la Administración del Parque desarrolla un programa específico para la conservación de esta especie, en coordinación con los planes de manejo de fauna existentes en las Comunidades Autónomas.

3. Seguimiento del rebeco en el Parque Nacional

  • Al igual que en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, desde 1986, se está desarrollando un control censal en la población de rebecos, primero en el antiguo Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y actualmente en Picos de Europa. La población estimada es de unos 5000 individuos, con una estructura muy próxima a la situación climácica. En una línea complementaria, y como consecuencia de la presencia de sarna sarcóptica en los rebecos de la Cordillera Cantábrica, desde 1995 se hace un seguimiento de esta epizootia en el Parque.

4. Conservación del ganado autóctono.

  • La conservación de las diferentes razas ganaderas autóctonas dentro del Parque Nacional de Picos de Europa implica el mantenimiento de unos conocimientos tradicionales que han venido desarrollándose desde antaño: la producción de queso, uno de los productos tradicionales de calidad.
  • Desde hace algunos años se viene abordando un estudio sistemático donde se recoge toda la información relativa a patologías, tratamientos preventivos, características del ganado y censos poblacionales. La presencia de una cabaña ganadera autóctona, con razas adaptadas a la fisonomía de estos parajes, como son las vacas casina, ratina y tudanca, es el reservorio de una diversidad genética importante

5. Seguimiento de anfibios en el Parque Nacional

  • Existe el consenso científico y es objeto de numerosos estudios, el hecho de que las poblaciones de anfibios están sufriendo un declive a escala global, incluso en áreas no sometidas a impactos antropogénicos.
  • Entre las posibles causas de este decaimiento se cuentan las alteraciones del hábitat, el aumento de la radiación ultravioleta como resultado de la destrucción de la capa de ozono, la acidificación de las aguas u otros contaminantes químicos, la predación por especies exóticas o introducidas, las enfermedades y el cambio climático.
  • El Parque Nacional de los Picos de Europa alberga diez especies de anfibios (entre ellas, tres endemismos ibéricos) y se destaca como muy importante para cuatro de ellas: la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica), la salamandra común (Salamandra salamandra forma bernardezi), el tritón alpino ibérico (Triturus alpestris cyreni) y la rana patilarga (Rana iberica).
  • Por tratarse de un área importante para los anfibios en España y, con objeto de ser capaces de distinguir el declive real de las poblaciones a largo plazo de sus fluctuaciones naturales y en general, de indagar en los factores que determinan la dinámica de sus poblaciones, se realiza un seguimiento continuado de las poblaciones de anfibios en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

6. Estudio del medio fluvial

Actualmente, desde el Área de Conservación del PN se coordina un estudio del medio fluvial en el PN. El estudio comenzó en 2006 y terminará en 2008. Se pretende con el mismo obtener una base de conocimiento para dar cumplimiento a los objetivos del Plan Rector de Uso y Gestión, concretados en su apartado 4ª referente a la Gestión y en concreto su letra B, Conservación de las Aguas, que enuncian la obligación de eliminar o adaptar los obstáculos artificiales de los cauces; la obligación de determinar los caudales necesarios para el mantenimiento de los procesos ecológicos de los ríos sometidos a regulación artificial; y la obligación d establecer las condiciones de calidad que deben tener las aguas.

Se entiende que un mayor conocimiento del medio fluvial dará lugar a una gestión más adecuada del mismo y revertirá beneficiosamente en todos las especies ligadas a este medio.

Los objetivos del estudio sobre medio fluvial son los siguientes:

I. Caracterización del régimen de caudales:

  • Caudal medio anual, Variación interanual, Valores mensuales, Análisis de la magnitud y permanencia de los caudales mínimos.

II. Caracterización de la Morfología y la Dinámica Fluvial, formas que presentan los cauces y su relación con los procesos fluviales de erosión y sedimentación.

  • Morfología fluvial: Perfil longitudinal de los cauces, Trazado de los ríos, Geometría hidráulica (sección transversal), Sedimentos y Formas del Lecho.
  • Dinámica Fluvial: Velocidad del agua, Incisión de cauces, Inestabilidad lateral de los cauces.

III. Estudios de Ecología Fluvial:

  • Propiedades físico-quimicas de las aguas (Oxígeno disuelto, Temperatura, Dureza, etc.).
  • Estudio de Macroinvertebrados acuáticos: De interés como bioindicadores de la calidad del agua y como eslabón fundamental de la cadena trófica, sirviendo de alimento a peces, aves y anfibios asociados al medio acuático.
  • Estudio de la Ictiofauna: Especies presentes, Densidades de población, Evaluación del hábitat piscícola (estudio del impacto de embalses y presas), Medidas para la mejora del hábitat piscícola.

7. Programa de conservación de la flora vascular

  • Desde el año 2002 se vienen realizando en el Parque Nacional de los Picos de Europa, en colaboración con la Universidad de Oviedo y con el Jardín Botánico Atlántico, diversos trabajos relacionados con la conservación de flora, como la herborización, revisión del catálogo florístico, la colaboración en el seguimiento de especies en peligro, o la localización de nuevas poblaciones de plantas amenazadas.
  • En 2004 se decidió dar un marco común a todos estos trabajos, estableciendo una serie de objetivos a largo plazo bajo la forma de un Programa de Conservación de la Flora Vascular del Parque Nacional Picos de Europa (Bueno et al., 2005). El Programa se estructuró en diversas fases de aproximación que habrían de conducir a la redacción de un Plan de Conservación, basado en la información recopilada.
  • Simultáneamente, se presentó una Lista de Flora Vascular Amenazada para el espacio protegido, con tres niveles de prioridad y una recomendación sobre los trabajos a efectuar para cada nivel. La lista fue elaborada tras analizar y estudiar los diversos catálogos legales y listas rojas existentes que afectan a este territorio y proceder a la aplicación de criterios científicos basados en el conocimiento local de las especies.
  • El Programa de Conservación fue organizado inspirándose en otras experiencias similares, como el diseño elaborado para el Parc National des Pyrénées en Francia (Valadon, 2003), dada la gran similitud de objetivos. Asimismo, se tuvo en cuenta la metodología desarrollada dentro del Proyecto AFA -Atlas de Flora Amenazada, Ministerio de Medio Ambiente- (Albert et al, 2001) en la fase de descripción de las poblaciones, con el objeto de obtener unos resultados fácilmente asimilables a la base de datos de dicho proyecto.
  • La estructura final del Programa de Conservación de Flora Vascular del Parque Nacional de los Picos de Europa se dividió en 5 fases.

8. Mariposas diurnas del Parque Nacional

  • Se puede considerar que en el ámbito ibero-balear viven 230 especies de mariposas diurnas (García-Barros et al, 2004) . En el Parque Nacional de los Picos de Europa habitan con seguridad 124 especies de mariposas diurnas, que constituyen el 53,9% de las especies iberobaleares. Además, no puede descartarse la posibilidad de que el número de especies conocidas del Parque se incremente.
  • Esta gran diversidad de especies, en un marco físico tan reducido, se puede explicar por la diversidad de ambientes que se encuentran en los Picos de Europa.
  • Pero además de la importancia cuantitativa del número de especies presentes en los Picos de Europa, es necesario destacar la relevancia cualitativa de las mariposas del Parque. En este ámbito geográfico, se encuentran algunas de las mariposas ibéricas más raras o escasas, muchas de las cuales han sido descritas como nuevas subespecies con ejemplares de Picos de Europa (Ceratocephalus palaemon, Heteropterus morpheus, Parnassius apollo ardanazi, Colias phicomone, etc).
  • En cuanto a las mariposas nocturnas, se ha citado en Picos de Europa la presencia de al menos 625 especies, que constituyen casi un 40% de las 1.600 especies citadas para la Península Ibérica. Es este un grupo taxonómico muy desconocido y que sin duda nos beneficiará con gratas sorpresas si se realiza un mayor esfuerzo de prospección del territorio.
  • Son diversos los estudios parciales sobre lepidópteros que se han llevado a cabo en el interior del Parque Nacional.
  • En 2005, el Organismo Autónomo Parques Nacionales publicó el libro "Mariposas diurnas del P.N. Picos de Europa", cuyos autores (Georges Verhulst, Joseph Verhulst y Hugo Mortera) asiduamente solicitan permisos de investigación para la inventariación de los lepidópteros diurnos de la zona.
  • Asimismo, en julio de 2006, se organizó la I Jornada sobre Mariposas del Parque Nacional, en la que los distintos equipos que trabajan sobre este tema en el Parque, expusieron el contenido y desarrollo de sus trabajos.
  • De cualquier modo, estos estudios parciales han puesto de manifiesto una carencia en cuanto a prospección del territorio de los Picos de Europa y muy especialmente, en lo que a especies nocturnas se refiere.
  • Se hace necesario, pues, para completar el listado de especies de lepidópteros diurnos y nocturnos presentes en el Parque, una inventariación sistemática de los mismos.

Usos compatibles

  1. El aprovechamiento ganadero, base de la economía de estos pueblos
  2. Productos tradicionales de calidad: el queso
  3. El desarrollo turístico: una alternativa a la economía tradicional

Uno de los objetivos del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de los Picos de Europa es compatibilizar las actividades tradicionales de los residentes locales con la conservación del medio. Esta armonización del uso del suelo con su conservación es una estrategia común a todos los Parques Nacionales.

1 El aprovechamiento ganadero, base de la economía de estos pueblos

  • El conjunto de manifestaciones culturales derivados de la presencia del hombre en un determinado asentamiento constituye un patrimonio de innegable valor. En los Picos de Europa, la adaptación del hombre al medio montañoso conlleva una economía basada en la ganadería, al existir una superficie muy escasa que sea apta para el cultivo.
  • Los actuales habitantes de Picos de Europa han sabido adaptar su trabajo a los ciclos de la naturaleza, aprovechando al máximo la producción de forraje en verano. Entre los meses de abril a octubre, el ganado, principalmente vacuno, caprino y ovino, sube a los puertos a pastar la hierba de gran calidad, mientras que en los valles se siega el heno, que es guardado para el invierno.

2 Productos tradicionales de calidad: el queso

  • Hace años, los pastores pasaban los meses de primavera y verano cuidando al ganado de montaña, por lo que una forma de transformar la leche en un producto imperecedero era elaborar queso. Hoy en día se elaboran de forma artesana en muchos lugares.
  • De esta forma, surgieron los quesos de Picos de Europa. De fuerte sabor y aspecto peculiar, son fermentados en cuevas y son tan variados como sus comarcas de origen: Gamonedo de Cangas, Gamonedo de Onís, Cabrales, Picón de Tresviso, Canal de Ciercos, Picón de Beges, Ahumado de Áliva, los Quesucos de la Liébana, Picón de Valdeón, Quesos de Peñamellera y de los Beyos.
  • Uno de los ejemplos más emblemáticos de la producción de queso en el Parque los constituye el núcleo rural de Gamonéu de Cangues, en donde, tan sólo unos pocos vecinos siguen elaborando el queso que lleva su nombre.

3 El desarrollo turístico: una alternativa a la economía tradicional

  • El Parque Nacional de los Picos de Europa es uno de los espacios más visitados de toda la Red de Parques. Desde su declaración, el turismo en este espacio ha ido cobrando cada vez mayor importancia y supone una importante fuente de ingresos para la economía local, siendo en algunos municipios el primer sector económico.
  • El Plan Rector de Uso y Gestión establece, por su parte, un diversificado sistema de uso público que adecue el número de visitas a la capacidad de acogida, configurando un sistema de uso público de libre acceso, capaz de armonizar oferta y demanda en el uso recreativo del Parque.

Servicios externos

Alojamientos:  Refugios de montaña

Descripción

En el Parque existe un buen número de refugios, cuyos accesos forman parte de la Red de Itinerarios del Parque Nacional. La mayoría disponen de guarda una parte del año, pudiendo encontrar en ellos comida y literas con mantas. En ausencia del guarda, permanece una parte libre. Es importante reservar plaza con anterioridad llamando a los teléfonos de cada refugio.

REFUGIOS DEL MACIZO CENTRAL

Refugio J. Ramón Lueje.Jou de los Cabrones (2.034 m)

  • Capacidad para 24 plazas • Abierto de mayo a octubre. Emisora de emergencia
  • Tel. 650 780 381 (Guarda)

Refugio de la Terenosa.Cdo. Pandébano (1.315 m)

  • Capacidad 30 plazas • Abierto de mayo a octubre. Sin servicio de emisora ni comidas
  • Tel. 985 25 23 62 (Federación de Montaña)

Refugio Julián Delgado Úbeda.Vega Urriellu (1.953 m)

  • Capacidad 90 plazas • Abierto todo el año. Emisora de emergencia y comidas
  • Tel. 985 92 52 00
  • E-mail: info@picuurriellu.com

Refugio de Diego Mella. Collado Jermoso (2.050 m)

  • Capacidad 40 plazas • Guarda de mayo a octubre. Emisora de emergencia
  • Tel 636 998 727 (Guarda, Pablo)
  • E-mail: refugio@colladojermoso.com web: www.colladojermoso.com

Refugio - Hotel de Aliva.(1.666 m)

  • Capacidad 70 plazas en habitaciones. Abierto de mayo a septiembre
  • Tel. 942 730 999 (verano sólo) 942 736 610 (resto del año)

Refugio Collado Jermoso.(2.050 m)

  • Capacidad 16 plazas.
  • Tel. 636 998 727 (todo el año)
  • E-mail: refugio@colladojermoso.com

REFUGIOS MACIZO OCCIDENTAL

Refugio Marqués de Villaviana.Majada de Ario (1.630 m)

  • Capacidad 44 plazas • Guardado de mayo a octubre. Emisora de emergencia y comidas
  • Tel. 650 900 760 (Guarda Pedro)

Refugio de Vegarredonda.(1.410 m)

  • Capacidad 68 plazas • Guardado de todo el año. Emisora de emergencia y comidas
  • Tel. 985 92 29 52

Refugio de Vegabaño.Sajambre (1.300 m)

  • Capacidad 35 plazas (cerrado de mediados de enero a marzo)
  • Tel. 699 633 244
  • E-mail: refugiopicos@gmail.com

REFUGIOS MACIZO ORIENTAL

CASETÓN DE ANDARA (1.725 m) desde Sotres a Escarandi

  • Tel. 671 40 42 77 (Rubén guarda) 985 846 487 (resto del año)
  • E-mail: tenebreu@hotmail.es

Servicios de Transporte:  Servicio público de transporte al Parque Nacional

Se puede acceder al Parque Nacional utilizando los servicios de autobuses y taxis existentes en los pueblos del área de influencia.

ASTURIAS

  • EASA (Oviedo - Cangas de Onís) Tel. 985 031 966. web: www.electroaviles.com
  • ALSA (Con servicios a la zona y a los Lagos) Tel. 985 969 696

CANTABRIA

  • Autobuses Palombera (Santander - Panes - Liébana) Tel. 942 88 06 11

LEÓN

  • Estación de Autobuses de León Tel. 987 21 10 00

Centros de Salud:  Ambulatorios y hospitales cercanos

ASTURIAS

  • Cangas de Onís
  • Benia
  • Amieva
  • Cabrales
  • Arenas de Cabrales

CANTABRIA

  • Cabezón de Liébana
  • Camaleño
  • Cillórigo de Liébana
  • La Hermida
  • Vega de Liébana
  • Potes

LEÓN

  • Salud de Castilla y León

Flora

  • Arraclán, Sanguino (Frangula alnus): Puede alcanzar hasta los cuatro metros de altura y se encuentra, entre otros, en las orillas de los arroyos, bordes y setos, principalmente del norte de España. De su corteza oxidada se hace una infusión que es un magnifico laxante.
  • Abejera (Ophrys apifera)#Abejera: Planta de la familia de las orquídeas, mucho más frecuente de lo que parece, aunque por su poco tamaño pasa inadvertida. Planta vivaz con bulbo, en invierno está en reposo debajo de la tierra como raíces y brota en primavera con flores muy vistosas, pudiéndose ver a veces en otoño.
  • Acebo (Ilex aquifolium): Planta leñosa, que florece entre los meses de abril a junio, con tamaños comprendidos entre los 2 - 10 mts , y que se encuentra en las zonas inferior y montana. Este bello arbusto forma parte del cortejo natural que, como sotobosque, acompaña a robles, hayas y encinas en sus manifestaciones de óptimo natural. Su presencia en muchos montes es un valioso indicador sobre las posibilidades de la vegetación del mismo.
  • Ajo palentino (Allium ericetorum): Especie de amplia distribución por nuestra Península, que pone una nota de color y belleza en ribazos, márgenes de cultivos y caminos. Este ajo también es comestible, aunque tiene un sabor mucho más fuerte que el común. Se le atribuyen propiedades mágicas, creencia que ya contemplaba la Odisea.
  • Alcornoque (Quercus suber): La distribución de esta especie en el mundo se reduce a la Península Ibérica y al Mediterráneo occidental, teniendo en cuenta el valor industrial del corcho, cabría pensar que nuestro país ocupa un lugar de honor en la industria corcho-taponera. Sin embargo, esto no es hoy día exactamente así, ya que en gran parte se exporta como materia prima; los alcornocales no se cuidan como deben y las factorías son anticuadas y rústicas.
  • Aliso (Alnus glutinosa): Pertenece a un género constituido por unas 35 especies que se distribuyen por Europa, Asia y todo el continente americano. Vegetan en las orillas de los ríos, donde intervienen en la composición de los bosques en galería, aunque no aparecen en formaciones densas, sino salpicadas entre la masa. La madera de este árbol soporta muy bien el contacto con el agua, por lo que es muy utilizado en mineria.
  • Anémona amarilla (Pulsatilla rubra): Planta vivaz de la familia de las ranunculáceas, que tienen en la raíz un bulbo, un tallo con pocas hojas y flores muy vistosas. Según la mitología las anémonas nacieron de la fusión de la sangre de Adonis con las lágrimas de Venus, así es posible comprender la belleza de estas flores.
  • Arándano (Vaccinium myrtillus): Este arbusto, de hojas caedizas, tiene marcada importancia forestal, por la función protectora del suelo que ejerce cuando desaparece la masa arbolada por el fuego, especialmente en cotas elevadas. Pertenece al elenco de plantas que acompaña a los bosques de hayas, robles y rebollos, formando densos tapices en su sotobosque. Tiene el arándano unos frutos negro-azulados, agridulces, ricos en vitamina C, que son consumidos frescos, en jaleas y mermeladas, también se utilizan para perfumar aguardientes, esto ha motivado que se cultive. Para la fauna silvestre, desde el oso hasta el más pequeño de los roedores, representa esta planta una gran fuente de alimentación, con el único inconveniente de emborrachar cuando los frutos están demasiado maduros.
  • Arce blanco (Acer pseusoplatanus): Planta leñosa que florece entre los meses de abril a Mayo, con tamaños comprendidos entre los 20 y los 30 mts y que se encuentra en las zonas inferior y montana. El arce habita con frecuencia en los valles frescos con suelo profundo, por lo que puede considerársele como indicador de la fertilidad de los montes si su presencia es abundante. Tiene unas características ecológicas muy similares a las del haya, con la que aparece mezclado frecuentemente. En España no forma masas, apareciendo salpicado entre otras especies arbóreas, de las que en otoño se destaca por la variada gama de colores que adquieren las hojas.
  • Armeria (Armeria cantabrica): Planta vivaz, dicotiledónea, con cepa leñosa densamente ramificada, una base de hojas lineares dispuestas en forma de roseta y tallos de hasta 20 cm de altos en cuyo extremo superior se disponen las flores agrupadas en glomérulos. Vive en montañas del Norte de la Península, en rellanos o fisuras de roca, generalmente de naturaleza caliza. Florece entre los meses de julio a septiembre.
  • Bistorta (Polygonum bistorta): Planta de entre 30 a 80 cm de altura de la familia de las Poligonaceas, con hojas onduladas y flores en forma de espiga que brotan entre los meses de mayo a julio. Es frecuente en praderas húmedas y prados con hierbas altas.
  • Botón de oro (Ranunculus bulbosus): Desde el mes de marzo hasta muy entrado el verano, se pueden ver nuestras sierras matizadas por el vivo color amarillo de los ranúnculos que, aparentemente iguales, encierran para los botánicos tantas diferencias, que obligan a distinguir multitud de especies, grupos y variedades. Al botón de oro, aunque moderadamente, se la considera suficientemente diferenciada como para formar una especie independiente. Es frecuente verla como invasora, de forma natural, en los céspedes.
  • Brecina (Calluna vulgaris): Se distingue de los brezos por sus hojas cupresoides, su cáliz petaloide y su corola profundamente escindida en 4 lóbulos. Esta planta es representativa de los terrenos silíceos más pobres; se encuentra desde las dunas hasta la zona subalpina, representa un avanzado estado de degradación del bosque natural, formando amplias masas en suelos muy lavados y empobrecidos.
  • Calderones (Trollius europaeus): Plantas herbáceas vivaces, con raíces fasciculadas, algo engrosadas; tallo erecto, simple o poco ramificado, estriado y hueco; hojas envainadoras del tallo, palmeadas, las basales con peciolos de hasta 45 cm y limbo de hasta 20 cm de ancho, de color verde oscuro por el haz y glaucas por el envés; flores de hasta 5 cm de diámetro, solitarias, globulosas, de un vivo color amarillo dorado. En los buenos prados de montaña de los Pirineos, y más raramente, en las cordilleras del interior, viven los calderones. Esta planta, junto con otras bellísimas flores de nuestros prados de montaña, es cada día menos frecuente y ya algunos países europeos como Suiza han legislado las medidas oportunas para su protección.
  • Campánula aglomerada (Campanula glomerata): "Planta vivaz, estolonífera, con tallos florales erguidos, hojas basales largamente pecioladas, redondas o cordiformes, dentadas; las hojas caulinares son más estrechas y su peciolo disminuye hasta quedar sentadas; flores en inflorescencias terminales de color azul vivo. Aparece esta bella planta en el borde del bosque de frondosas, entre los matorrales y en los prados de casi toda Europa. Es muy polimorfa y se conocen de ella numerosas subespecies y variedades."
  • Carqueixa fina (Genistella sagittalis): "La principal virtud de esta planta, de tallos herbáceos y alados, es la de constituir un excelente pasto de engorde para vacas y corderos. Asimismo, se pueden utilizar sus flores en infusión, como laxantes y diuréticas; sus semillas actúan como vomitivas. Es característico de este género el tener los tallos alados y con clorofila, y en el caso de esta especie disponer de muy escasas hojas."
  • Castaño (Castanea sativa): Ocupa en nuestro país cerca de 150.000 hectáreas, de las cuales, algo más de una tercera parte son montes altos que producen frutos y madera, el resto está tratado a monte bajo para la obtención de muy diversos materiales. Por la importancia de su fruto, se ha difundido mucho, siendo ahora muy difícil precisar su área natural.
  • Cedacillo (Briza media): Gramínea que vive en prados semisecos o pobres. Puede alcanzar entre los 20 y los 50 cm, sus hojas tienen el borde áspero y espículas acorazonadas. Florece de mayo a junio
  • Cerezo silvestre (Prunus avium): Esta especie silvestre se encuentra salpicada en los bosques y barranqueras de la mayor parte de Europa, Asia occidental y Norte de África, localizándose allí donde el suelo es fresco y profundo. Como su diseminación es por medio de las aves, que consumen ávidamente sus frutos, por lo general no se encuentra formando masas, sino casi siempre en ejemplares aislados. A esta especie pertenecen todas las cerezas, tanto las numerosas razas cultivadas, carnosas y dulces, como las silvestres, más ásperas y pequeñas. Las autenticas guindas pertenecen a una especie muy próxima, de menor tamaño, que es el p. Cerasus.
  • Cerraja lechuguera (Cicerbita plumieri): Tiene sus tallos verticales, con flores de color azul claro. Podemos encontrarla en bosques, matorrales y bosques de ribera en la Cornisa Cantábrica y el Pirineo.
  • Clavelina (Dianthus hyssopifolius): Planta herbácea perenne que vive en matorrales y pastizales. Los tallos de hasta 50 cm de altura tienen varias flores de color rosa pálido. Estas flores pueden tener un diámetro de hasta 4 cm. Florece entre los meses de junio a noviembre.
  • Clinopodio (Clinopodium vulgare): Planta bastante frecuente de la familia de las labiadas que vive en los márgenes claros y soleados de los bosques, conviviendo con los matorra-les. Puede medir entre los 30 y los 60 cm de altura, tiene un tallo piloso, hojas ovadas y flores de color rosa fuerte. Florece entre los meses de julio a octubre.
  • Búgula, consuelda media (Ajuga reptans): Planta vivaz que en su base dispone de numerosos estolones rampantes de los que en primavera brotan tallos de sección cuadrangular, erectos, sólo peludos en dos lados opuestos; hojas opuestas, oblongas, dentadas, con nerviación muy marcada por el envés; flores por lo general azules, en glomérulos verticilados. Se encuentra en los sitios umbrosos y húmedos de los bosques. En medicina popular ha tenido cierta fama para unir heridas y soldar quebraduras.
  • Cornicabra (Pistacia terebinthus): Las picaduras de un insecto en las hojas del terebinto producen, durante el periodo vegetativo, unas agallas, que se desarrollan en forma de cuerno de cabra, de color verde que termina en un rojo carmín oscuro. La frecuencia de este fenómeno ha dado nombre a esta planta. Su presencia indica una cierta calidad del suelo; es frecuente en encinares y se le ve asociado con acebuches, lentiscos, coscoja, jaras, etc. La planta segrega una trementina, que en tiempos pasados fue objeto de comercio. Su madera, de fácil pulimento, se emplea en ebanistería y en la talla de esculturas.
  • Corona Imperial (Fritillaria pyrenaica): Planta perenne con bulbo globoso y tallos de hasta 30 centímetros, y hojas lineares de unos 10 centímetros de largo. Cada tallo tiene una única flor acampanulada de un tono castaño rojizo por la cara externa y ajedrezado ( de ahí su nombre ) con cuadros verde - amarillento y castaños en su cara interna. Es un endemismo que se extiende desde la Cordillera Cantábrica hasta el sur de Francia.
  • Cresta de gallo (Rhinnanthus minor): Es una planta lamiácea bastante frecuente en praderas pobres y turberas bajas. Puede medir entre los 15 y los 40 cm. Tiene hojas lanceoladas y flores con corola de color amarillo claro que brotan entre los meses de mayo a agosto.
  • Cuernecillos (Lotus corniculatus): Planta perenne, no estolonífera, pubescente, con tallos de 5-50 cm, postrados o ascendentes, macizos y ramificados; hojas trifolioladas, con fo-liolos lanceolados, obovados o suborbiculares, con los nervios laterales muy poco aparentes; las inflorescencias, con 1-6 flores sobre largos pedúnculos formando pequeñas coronitas, son de color amarillo-anaranjado, frecuentemente matizadas de rojo; fruto en legumbre cilíndrica y recta. Es una de las pocas leguminosas que aparece tanto en las praderas ácidas como en las alcalinas, siendo también frecuente encontrarla vegetando en riales y pastizales. También se la debe considerar como colonizadora de taludes y terraplenes.
  • Dedos citrinos (Gymnadenia conopsea): Orquídea que vive en lugares húmedos y sombríos. Sus tallos miden entre 15 y 40 centímetros y de 4 a 8 hojas lanceoladas de hasta 20 centímetros. Las flores de color rosado o rojizo se presentan en espigas cilíndricas.Es una planta que está distribuida ampliamente.
  • Digital (Digitalis purpurea): Planta que vive en rocas y peñascos y en los bosques aclarados de hayas, abetos y robles donde haya algo de humedad. Florece de mayo a junio. Planta medicinal muy utilizada como tónico cardiaco.
  • Encina (Quercus ilex): Es un indicador típico del clima mediterráneo, con veranos secos y calurosos y lluvias de otoño a primavera. A veces lo encontramos como árbol ornamental. Sus hojas adultas tienen bellosidades grises en el envés y sus ramas jóvenes también tienen algo de borra gris. Las hojas nuevas son punzantes como protección contra el ganado. Sus frutos, las bellotas, maduran en el primer año. De forma natural formaría densos bosques umbríos, pero es muy común encontrarlo como arbusto. Su madera es dura y compacta. A pesar del predominio del clima atlántico en la práctica totalidad del parque Nacional, en la zona de la Liébana (al SE de los Picos de Europa) y en los cañones y desfiladeros de los ríos Sella, Cares y Deva, se dan condiciones d clima mediterráneo, sobre todo por la presencia de vientos de componente sur de carácter desecante, que favorecen el desarrollo de una vegetación perenne de tipo mediterránea. Sorprende, especialmente en las paredes rocosas de los desfiladeros, el desarrollo de densos bosquetes de encinas, laurel, madroño y otras plantas propias de ambientes más secos. Estos bosques aparecen incluso en laderas suaves de orientación sur, a altitudes entre los 50 y los 650 m. Son masas relictas, que en épocas de clima más seco, ocuparon posiblemente la mayor parte del fondo de los valles.
  • Endrino (Prunus spinosa): Es un ciruelo silvestre que se encuentra en las laderas y riberas de casi todo el país, más común en el norte y más raro en el sur. Su porte es casi siempre retorcido y enmarañado. Florece en marzo y abril, antes de que le broten las hojas, y sus frutos, los endrinos, maduran en el verano. Igual que con los arándanos, grosellas y otros frutos silvestres, se hacen jaleas, mermeladas y se perfuman licores. En medicina rústica se emplean los frutos como astringentes, por el tanino que contienen. Sus flores son suavemente laxantes.
  • Enebro rastrero (Juniperus communis subsp. alpina): Subespecie alpina. Arbusto resinoso que vive sobre suelos relativamente profundos. Tiene hojas curvadas terminadas en un pico punzante. Sus frutos carnosos de color azul negruzco tarda dos o tres años en madurar. Se utiliza para fabricar ginebra y a veces en medicina.
  • Erino (Erinus alpinus): Planta escrofulariácea que vive en las montañas elevadas, en las grietas y fisuras de las rocas calizas en las que hay algo de humedad.
  • Escobilla baja (Jurinea humillis): Planta herbácea perenne que vive en pastizales de suelos calcáreos. Las hojas de color blanco con pelillos, están dispuestas en forma de roseta y las flores de color rosado tienen forma tubular.
  • Euforbia (Euphorbia verrucosa): Planta de la familia de las Euforbiáceas que vive en prados pobres y taludes soleados de suelos calcáreos. Puede medir entre los 20 y 50 cm de altura, con un tallo del que salen hojas alternas y al final del cual, se abren las flores de color amarillo. El fruto está cubierto de verrugas semiesféricas donde se encuentran las semillas. Florece entre los meses de mayo a junio.
  • Falangera (Anthericum liliago): Planta de 30 a 70 cm de altura que florece en racimos entre los meses de mayo a junio, en los márgenes de los bosques, prados secos y bosques aclarados de robles y pinos. Su fruto es una cápsula ovalada. Es una planta bas-tante rara y se encuentra sobre todo en Europa Central.
  • Farfara (Tussilago farfara): De la familia de las Asteráceas, florece antes de que le salgan las hojas. Es una planta de baja altura, no alcanza los 20 cm. Vive en depresiones con guijarros, bordes de caminos, y escombreras. Abunda en toda Europa.
  • Vidarra, hierba de los pordioseros (Clematis vitalba): Planta herbácea de entre 50 y 150 cm de altura con flores blancas. Vive en laderas secas con matorrales y en bosques mixtos. Florece entre los meses de mayo a junio y puede encontrarse, aunque es rara, en Europa meridional y oriental. En España la encontramos en la Cornisa Cantábrica y los Pirineos.
  • Flor de cuchillo (Lychnis flos-cuculi): Planta de la familia de las Cario-filáceas, con flores de cinco pétalos divididos a su vez en cuatro partes cada uno, de color rosa-rojizo. Puede llegar a medir entre los 30 y los 80 cm de altura. Es una planta muy extendida que vive en praderas húmedas y con turba.
  • Fresno (Fraxinus excelsior): Es un árbol de hoja caduca ampliamente distribuido por toda la penín-sula, está presente desde la llanura hasta las montañas de altura media, bordeando las riberas fluviales y a lo largo de pequeñas corrientes de agua donde puede llegar a formar bosques. Alcanza los 40 m de altura, su tronco está libre de ramas, y su madera pálida, dura y elástica es muy apreciada. Prefiere suelos frescos y húmedos, profundos, ricos en substancias nutritivas y muy calizos, aunque a veces los encontramos en zonas con suelos menos calizos, secos y poco profundos.
  • Gamón (Asphodelus albus): Es considerada como mala hierba, debido a que reduce el pasto de las dehesas y obliga a labrarlas cuando prolifera mucho. De sus gruesas raíces, por fermentación, se obtiene alcohol, por lo que es utilizada en la elaboración de conocidos licores. En épocas pasadas se ha utilizado para alimentar hombres, ganado como cosmético y para prevenir la alopecia.
  • Gayuba (Arctostaphylos uva-ursi): Planta leñosa, que florece entre los meses de abril a mayo, con tamaños comprendidos entre los 0,5 y 1 mts y que se encuentra en las zonas montana y subalpinas. Mata leñosa, rastrera, de gran vitalidad, que forma un tupido manto capaz de tapizar completamente el suelo. La gayuba es una interesante especie, tanto por su capacidad de acumulación de suelo como en la lucha contra la erosión, por la maraña de tallos y raíces que forma, reteniendo la tierra hasta en pendientes inverosímiles.Tiene también cierto interés medicinal en la lucha contra infecciones en la vejiga y conductos urinarios, por lo que frecuentemente se recolecta en nuestros montes.
  • Gentiana (Gentiana angustifolia): Hierba perenne con hojas casi lanceoladas que salen de la base de un tallo que puede medir de 1 a 8 centímetros. Las flores son solitarias, de cáliz verde y una corola azul oscuro. Vive en fisuras y grietas de roquero y en pastizales de suelo somero de sustrato calcáreo. Es un endemismo de los Pirineos occidentales y de la parte centro - oriental de la cordillera Cantábrica.
  • Geranio (Geranium pyrenaicum): Planta perenne, sin rizoma, que vive en caminos, matorrales y prados con abundantes malas hierbas. Mide entre 20 y 60 cm. Tallo erguido y hojas redondeadas, las flores de color violáceo suelen salir por pares. Es una planta bastante frecuente en casi toda Europa.
  • Grasilla (Pinguicula grandiflora): Esta planta carnívora se encuentra en los lugares más húmedos, en las paredes chorreantes de agua y en las rocas de los nacientes, fundamentalmente sobre musgos y esfagnos de las pequeñas turberas que se originan en estos sitios. El sistema radical de la grasilla es ridículo, ya que en el medio en el que vive, la absorción del agua resulta fácil por la proximidad de la misma, además, no precisa que ésta contenga determinados elementos, los cuales obtiene de los pequeños insectos y organismos que es capaz de atrapar y digerir, proporcionándole la dieta de nitratos no asimilables del suelo. Las hojas de la grasilla son algo suculentas y están dotadas de dos suertes de glándulas, unas pediculadas y viscosas, que tienen por misión atrapar los insectos, y otras planas, que segregan los fermentos necesarios para digerir sus presas. Las hojas tienen la facultad de poder enrollarse, para así poder digerir mejor a sus víctimas.
  • Haya (Fagus sylvatica): las hayas cobrizas junto a los robles y castaños rojizos contrastan con los amarillos abedules y el verde, aún intenso, de brezos y piornos. En invierno, el visitante podrá internarse en un bosque desnudo, alfombrado con un espeso manto de hojas. Las nieblas en el hayedo son típicas del verano y el otoño, mientras que en invierno ocupan zonas muy bajas (de 0 a 500 m) y próximas a la costa. Es la estación donde el lirón gris (Glis glis) dormido, aguarda el paso del frío. Y en primavera, las yemas infladas y rojizas de las hayas apuntan en sus ramas.
  • Helecho común (Pteridium aquilinum): Son helechos propios del sotobosque con un rizoma subterráneo muy desarrollado, gracias al cual pueden mantener y sujetar el suelo del bosque manteniendo su frescura.
  • Helecho vejigoso (Cystopteris fragilis): Esta criptógama de la familia de las dryopteridáceas, de hoja caduca y muy frecuente, vive en las fisuras de las rocas o en el suelo en lugares umbríos. Las esporas se producen y están contenidas en unas cavidades llamadas esporangios que se sitúan en el envés de las hojas. Puede llegar a tener hasta 30 cm de altura.
  • Uva de raposa (Paris quadrifolia): Esta planta está englobada en la familia de las Liliáceas, puede tener entre 10 y 40 cm de altura, el tallo tiene en el extremo superior 4 hojas elípticas y en el centro sale el tallo de la única flor, que tiene un botón central donde se forma el fruto, esférico y de color negro de 1 cm de diámetro. Florece entre los meses de mayo a junio. Vive en bosques de ribera y bosques de robles y hayas. Es una planta muy venenosa.
  • Hierba del ajo (Alliara petiolata): Planta de flores blancas y hojas basales codiformes que vive en suelos abundantes en malas hierbas, con sombra. Puede medir entre 20 y 100 cm. Al machacarlas, desprende un fuerte olor a ajo. Es frecuente en orillas de bosques y parques.
  • Jacinto estrellado (Scilla lilio-hyacinthus): Planta perenne con bulbo formado por escamas solapadas y flores en racimo. Planta típica del hayedo atlántico, también se puede encontrar en los cañones donde existe ambiente húmedo y sombrío.
  • Jasione (Jasione laevis): Planta de 10 a 40 cm. de altura, de flores azules algo pelosas, enteras o suavemente onduladas que ascienden bastante por el tallo. Crece en prados pobres silíceos, en márgenes de caminos y bosques claros.
  • Junco lanudo (Eriophorum angustifolium): Se encuentra en los terrenos encharcados y turbosos de las altas montañas, formando apretadas colonias, donde la blancura algodonosa con que se revisten sus inflorescencias maduras pone una nota predominante en el paisaje y lo identifica. Son plantas de climas fríos y latitudes más boreales que la nuestra, por lo que aquí, lo mismo que en el sur de Europa, es una planta escasa y rara que debemos proteger.
  • Agracejo, labiérnago prieto (Phillyrea latifolia): Arbusto o pequeño arbolillo siempre verde que, dependiendo de las condiciones de su hábitat, puede alcanzar hasta 8 m de altura; hojas opuestas, coriáceas, de color verde intenso y lustrosas por el haz y mate y más pálidas por el envés; flores menudas, en ramilletes de color blanco-verdosas; fruto en drupa pequeña, como un guisante, negro o negro-azulado. Indiferente en cuanto a suelos, forma parte del cortejo de la encina y de los matorrales subseriales que la sustituyen cuando empieza a desaparecer. Lo encontramos en zonas húmedas, siempre en un clima templado sin heladas significativas. Tiene una distribución mediterránea ampliada a Cantabria, País Vasco y faldas del Pirineo.
  • Lino viscoso (Linum viscosum): Planta de 30 a 60 centímetros de altura, tallo y sépalos viscosos, hojas lanceoladas con pelos glandulosos, y flor de pétalos rosáceos. Vive en prados pobres calcáreos o en bosques de pinos aclarados y en sus márgenes. Especie difícil de encontrar.
  • Lirio amarillo (Iris pseudacorus): Planta de la familia de las Iridáceas de tallo alargado que puede llegar al metro de altura. Las hojas tienen forma de hoja de espada y sus flores, que brotan entre los meses de mayo a junio, son de color amarillo y se componen de tres pétalos externos de unos 8 cm de largo y tres internos mucho más cortos. Es una especie protegida que vive en las orillas de los pantanos y tierras encharcadas.
  • Lirio de montaña (Iris latifolia): Planta de bulbo ovoide con tallos huecos de hasta 50 centímetros de altura. Hojas lineares que pueden llegar a 60 centímetros de largo. Cada tallo lleva dos o tres flores de color azul violeta. El fruto es una cápsula con varias semillas de color castaño rojizo. Vive en pastizales de suelo profundo. Es un endemismo de los Pirineos y de la Cordillera Cantábrica.
  • Madroño (Arbustus unedo): Vive en suelos sueltos y profundos; lo podemos encontrar asociado con encinas y alcornoques o entre el matorral de las series regresivas de este tipo de bosques, indicando, en este caso, las facies más próximas al bosque y los sitios menos degradados.Los frutos del madroño tardan un año en madurar, de modo que en su plenitud, coinciden con la floración del año siguiente. Son comestibles, tanto en confituras como en bebidas alcohólicas después de su fermentación. En otros tiempos se obtenía de él un carbón, denominado breña, que era muy estimado en las fraguas.
  • Majuelo, Espino albar (Crataegus monogyna): Es el majuelo especie muy rústica que está distribuida prácticamente por toda nuestra geografía, ya salpicado entre el matorral que acompaña a gran parte de los bosques de frondosas caducifolias, formando parte de su sotobosque natural, ya como manchones en el erial, que recuerdan tiempos mejores para la vegetación y señalan los sitios con mejor tierra y condiciones para la recuperación del arbolado titular de la serie. Su porte varía desde el retorcido matojo, corroído por las cabras, hasta el airoso arbolillo de diez metros de altura, en el que alterna el esplendor blanco de su floración con el rojo encendido de su fructificación.Una curiosidad de esta planta es que sus flores están dotadas de una defensa para la autofecundación, que lleva a cabo cuando el tiempo se estaciona en frío y húmedo.Admite injertos de plantas de géneros próximos, como son los perales y los nísperos. Sus frutos son comestibles y ricos en vitamina C.
  • Mostajo (Sorbus aria): Es un arbolillo que casi nunca forma masas. Su área de distribución está muy repartida y dispersa gracias a los pájaros que comen con avidez sus frutos y depositan las semillas en lugares muy dispares. Cuando encuentran terrenos profundos y frescos en los valles, forman arboles que pueden alcanzar hasta los 20 metros. Como las semillas son depositadas en las cumbres y crestas de los montes, la planta adquiere un porte achaparrado y arbustivo. Es un árbol de crecimiento lento, que proporciona una madera pesada, dura y homogénea, que es muy apreciada en ebanistería.
  • Narciso de asturias (Narcissus asturiensis): Planta de la familia de las amaryllidaceas. Es una planta bulbosa con flores solitarias formadas por seis pétalos. El fruto es una cápsula. Vive en pastizales sobre sustratos.
  • Orejuela de arroyo (Geum rivale): Planta de la familia de las Rosaceas que vive en arroyos, torrentes y surgencias de agua. Florece entre los meses de mayo a agosto y sus flores tienen el cáliz de color marrón y los pétalos entre blanco amarillento y rosa con forma de campánula. La raíz es corta y gruesa y los tallos pueden medir entre 20 y 30 cm de altura.
  • Pampajarito, siempreviva menor (Sedum acre): Planta perenne, cespitosa, lampiña, con tallos de dos clases, uno estéril, erecto y densamente poblado de hojas y otro fértil, más largo, con las hojas menos apretadas. Sus hojas son persistentes, sentadas de color verde - amarillento y sus flores pentámeras, subsentadas, de color amarillo brillante. La encontramos en tejados, muros, roquedales y en general allí donde los líquenes y el musgo iniciaron la colonización de la piedra. Es una planta minúscula, que difícilmente alcanza los 10 cm de altura, pero con gran capacidad tapizante. Sus hojas llenas de savia acre le permiten resistir los frecuentes períodos de sequía que ha de sufrir en su medio ambiente.
  • Pedicularis (Pedicularis mixta): Es una mata de entre 10 y 25 cm con numerosas flores en forma de espiga, que vive en suelos húmedos y encharcados. Su fruto es una cápsula con varias semillas. Es un endemismo de la Cornisa Cantábrica y Pirineo.
  • Phyteuma (Phyteuma orbiculare): Planta de 10 a 30 cm. de altura que crece en prados pobres calcáreos soleados y praderas turbosas hasta por encima de los 2.500 mts.
  • Pimpinela menor (Lysimachia nemorum): Planta de la familia de la Primulaceas que vive en los caminos de los bosques húmedos. Florece entre los meses de mayo a agosto. Es una planta a veces rastrera a veces erguida con flores solitarias de color amarillo que salen de los ángulos de las hojas superiores.
  • Pudio (Rhamnus alpina): Este arbusto de hojas caducas no tiene espinas, al contrario que gran parte de sus congéneres. Alcanza tallas de hasta cuatro metros cuando vegeta en las riberas de los ríos de montaña, o en los bordes y taludes de carreteras y caminos. Es planta casi exclusiva de terrenos calcáreos. Cuando nace entre las fisuras de las altas rocas se encepa mucho, retorciendo su ramaje y almohadillándose entre las peñas.Tiene un cierto valor ornamental, por lo que es frecuente su cultivo.
  • Quejigo (Quercus faginea): Pertenece el quejigo al grupo de quercus intermedio entre robles y encinas que se caracteriza por sus hojas marcescentes, esto es, que siendo caducas, permanecen secas en el árbol hasta que brotan las nuevas. Es una de las especies de nuestra flora que presenta mayor polimorfismo y plasticidad. Es propia de las zonas con clima mediterráneo continental no extremado, siendo más xerofítica que el roble y menos que la encina.
  • Rebollo, Melojo (Quercus pyrenaica): En España es una especie que constituye primordialmente formaciones de bosques clímax en los ambientes mesófilos. Es un árbol de hoja caduca que no se desprende de las secas hasta estar muy próximo el rebrote de las nuevas.Es muy frecuente que tenga unas agallas producidas por insectos cinípedos. La facilidad que tiene para rebrotar de cepa le mereción la denominación de Q. stolonifera
  • Retama (Genista florida): Arbusto muy ramoso a manera de escobón con poca hoja y flores amarillas muy vistosas sobre ramas flexibles. Como todas la leguminosas tienen gran capacidad para la fijación de nitrógeno y por tanto es una planta capaz de mantener la fertilidad del suelo.
  • Roble (Quercus robur): El roble es el árbol más característico de las formaciones vegetales de óptimo biológico en el norte de nuestra Península, aunque hoy día ya no se puede hablar de verdaderos bosques de robles, ya que éstos han sido castigados durante siglos, y ahora sólo quedan restos más o menos averiados que no se consideran verdaderos robledales. Entre los robles verdaderos que existen en nuestra flora, éste se distingue por sus hojas sensiblemente lampiñas y por tener las bellotas pedunculadas.Requiere el roble suelos profundos y frescos, generalmente sobre substrato silíceo, en climas templados sin períodos secos o con estos muy cortos. Se encuentra desde el nivel del hasta la cota de 1000 mts, que rara-mente sobrepasa. Es especie exigente de luz, sobre todo en las primeras fases de su desarrollo. Los robles han aportado sus maderas, para la construcción de toda clase de barcos, durante muchos siglos de nuestra historia.
  • Satirín manchado (Orchis morio): Planta de 15 a 20 centímetros con hojas lanceoladas y flores de color púrpura que se distribuyen a lo largo del último tramo del tallo. Florece entre mayo y junio y es una especie protegida. Vive en praderas de montaña, prados semi secos y bosques mixtos.
  • Saxifraga (Saxifraga canaliculata): Planta perenne que nace en las grietas de las rocas calizas, introduciendo en ellas una raíz pivotante y profunda; se ramifica a partir del mismo cuello de dicha raíz cubriendo importantes superficies de la roca. Toda la planta es glabra, algo viscosa y está provista de numerosas glándulas que en los calores del verano exhalan un olor balsámico. Es frecuente que los tallos y hojas adquieran tintes purpúreos.
  • Saxifraga roja (Filipendula vulgaris): Planta de la familia de las rosaceas que puede medir hasta 80 cm de altura; tiene unas raíces engrosadas como tubérculos. Hojas doblemente dentadas y flores numerosas de color blanco o rosaceo. Vive en prados de suelos pobres, matorrales y bosques de robles y pinos. Florece entre los meses de mayo a julio.
  • Serbal de cazadores (Sorbus aucuparia): Forma parte del elenco de plantas que acompañan a los robles y hayas en sus manifestaciones más próximos al óptimo biológico; generalmente aparecen salpicados en dichos bosques o en los pinares que ocuparan el lugar de aquellos. En general señalan con su presencia los sitios de acumulación de suelo, prefiriendo las umbrías. Sus frutos son muy ricos en vitamina C y se utilizan para elaborar mermeladas y licores.
  • Tamborella (Daboecia cantabrica): Se distingue la tamborella por sus hojas sensibles más anchas que las de los brezos, ovales a lanceoladas, con los bordes revueltos; es una mata mucho más débil y menos ramosa, de modo que sus tallos apenas sí se pueden tener derechos. Esta planta, dedicada al santo irlandés Dabeoc, es propia de los terrenos silíceos con cierta humedad, encontrándose entre el matorral y en los claros de los bosques húmedos, en terrenos silíceos y ácidos.
  • Tejo (Taxus baccata): Árbol dioico, de copa piramidal amplia, de ramificación irregular con ramas horizontales o algo colgantes al final. Hojas perennes, lineares, aplanadas, subdísticas por torsión basal, de color verde oscuro por el haz y verde más claro por el envés, donde se aprecian las bandas estomáticas bien diferenciadas, terminadas en punta córnea. Las flores masculinas se disponen en conos axilares en la cara inferior de las ramas, solitarios, globosos. Las femeninas solitarias o geminadas. Semilla ovoide, de maduración anual, recubierta de un arilo carnoso de color rojo en forma de coa que la deja ver en su interior. Se encuentra en los bosques, laderas, barrancos y cresterías, indiferente en cuanto a la naturaleza del suelo, marcando en unos casos las condiciones de la vegetación que aún queda en los terrenos y en otros la fuerza diseminatoria de las aves, que consumen los arilos y desechan la semilla. Las huellas toponímicas que ha dejado el tejo por nuestra geografía nos hacen pensar que hace algunos años debía de ser una especie más abundante y frecuente en nuestros bosques. A excepción del arilo, todos los demás elementos del tejo son venenosos, con consecuencias mortales. Aparte de los usos medicinales como abortivo y emenagogo, ya en desuso por el grave peligro de envenenamiento, el tejo se utilizó mucho para construir arcos y ballestas, por la flexibilidad de sus ramas. Como planta ornamental, tiene una gran importancia en jardinería, por la belleza de la especie y sus variedades, así como por su aptitud para el recorte y tallado.
  • Tejo (Taxus baccata): El tojo se extiende en la Península Ibérica por toda la costa atlántica, desde Irún hasta el Algarve. Es propio de los matorrales, setos, landas, brezales y claros del bosque que, estando desprovistos de cal, tengan influencia del clima oceánico. Es planta invasora, que con facilidad crea extensos tojares. Se caracteriza por su porte fuertemente espinoso; ramas de color verde oscuro, con estrías entrelazadas y muy marcadas; hojas sustituidas por filodios espinosos de sección triangular, ramillas terminadas en fuerte espina punzante; cáliz grande con dos lóbulos que cubren casi por completo la corola, son vellosos, están libres casi hasta la base y se rematan uno en dos dientecillos y el otro en tres; el fruto es una legumbre pelosa, aovado-alargada, algo mayor que el cáliz, que persiste, arropándola. El tojo se ha cultivado para regenerar suelos, como planta forrajera y cama de ganado, sin embargo es planta tan invasora e incómoda de eliminar que se suele controlar mediante el fuego, y son muchos los incendios forestales que tienen su origen en esta práctica. Con las flores del tojo se hacían infusiones que se consideraban buenas para las dolencias hepáticas, pero su contenido en citisina no las hace recomendables.
  • Vencetósigo (Vincetoxicum hirundinaria): Planta herbácea que vive en grietas de rocas en alturas menores a los 1800 m, de tallos erguidos y hojas lanceoladas. La corola de las flores es de color amarillenta y su fruto contiene dos semillas. Es un endemismo de la Cornisa Cantábrica.
  • Viola (Viola riviniana): Planta de tallo muy fino con una base de hojas en forma de roseta y una flor de cinco pétalos de color violeta azulado. Vive en suelos profundos descarbonatados y se distribuye por casi toda Europa.
  • Violeta cornuda (Viola cornuta): Planta vivaz, propia de los prados y pastizales húmedos, que se encuentra de forma natural en los Pirineos, aunque con frecuencia se la ve asilvestrada aquí y allá, escapada de los cultivos jardineros, en los que es muy utilizada por la cantidad de variedades con flores de distintos colores que se le conocen.Las flores de las violetas tienen cinco pétalos desiguales.
  • Zarzaparrilla (Smilax aspera): Es la zarzaparrilla una de las lianas que intervienen en la composición floral del bosque Mediterráneo; en las fases de óptimo contribuye a darle a éste aspecto impenetrable. Hemos representado aquí la variedad inerme, que es propia del sur de la Península, Canarias y Norte de África, mientras que la espinosa es corriente en toda la Península. Con las raíces de esta planta se prepara una bebida refrescante muy apreciada en tiempos pasados, hoy día relegada por la agresiva competencia de otros refrescos.

Fauna

  • Acentor alpino (Prunella collaris): Habita en laderas rocosas de montañas y llega hasta una altitud de 2.200 metros. Tiene un tamaño de 18 centímetros y como todos los acentores son desconfiados y "patosos" al andar. Crían de mayo a junio en un nido que hacen en el suelo entre rocas o vegetación. Se alimenta fundamentalmente de insectos, y en invierno, al escasear la comida, completa su dieta con bayas y semillas.
  • Acentor comun (Prunella modularis): Prefiere zonas montañosas con estrato arbustivo denso y bajo. Por ello escasea en áreas peladas sin matorral y en el interior del bosque. Tiene de 14 -15 centímetros y prácticamente canta durante todo el año. Cría de abril a julio y durante la primavera y verano se alimenta de insectos, gusanos, caracoles y arañas.
  • Águila real (Aquila chrysaetos): Habita principalmente en zonas montañosas y también en llanuras con algún buen sitio para nidificar. Construye el nido generalmente en un saliente rocoso, con o sin extraplomo, y ocasionalmente en árboles. Es el águila más grande de todas las españolas. Mide de 76 a 89 centímetros y caza pequeños mamíferos como perdices y liebres que lleva al nido, generalmente situado en la parte más baja del territorio de caza, para que el transporte sea lo menos penoso posible.
  • Alcaudón real (Lanius excubitor): Habita en carrascales, bordes de bosques y terrenos con árboles dispersos. Necesita superficies despejadas con algún posadero desde donde vigilar. Tiene 24 centímetros y su alimentación abarca desde pequeños pájaros hasta grandes insectos. El nido lo emplaza generalmente en arbustos y en ocasiones en árboles de gran porte. Cría de abril a junio.
  • Alimoche (Neophron percnopterus): Habita en todo tipo de terrenos con acantilados y roquedos. Mide de 58 a 66 centímetros y es el buitre español de menor tamaño. Se alimenta de carroña y todo tipo de despojos, por ello es normal la concentración de muchos alimoches en vertederos, donde rebuscan cualquier tipo de materia orgánica. Completa su dieta con caracoles, anfibios, reptiles y roedores. Es uno de los pocos animales capaz de utilizar un instrumento. En África donde abundan los huevos de avestruz, el alimoche utiliza piedras que arroja con fuerza contra el huevo para acceder al contenido del mismo cuando se rompe.
  • Alondra común (Alauda arvensis): Habita en páramos, prados de montaña y dunas. En invierno puede observarse en los altiplanos nevados, bandadas de alondras a modo de coros, con un canto que puede durar 10 minutos sin interrupción. Tiene 18 centímetros y anida de abril a julio en el suelo.
  • Armiño (Mustela erminea): Habita en las montañas frías de la España húmeda, Pirineos y Cordillera Cantábrica. Excepcionalmente puede bajar hasta las provincias de Burgos y Valladolid. Sólo es blanco completamente en invierno; el resto del año tiene una piel parda clara que le mimetiza en el entorno que vive. Mide 27 centímetros y se alimenta de pequeños roedores, aves y reptiles. Su ferocidad y valentía pueden llevarle a enfrentarse con el hombre, pero le permiten también alimentarse en ocasiones de piezas de gran tamaño, como conejos y liebres.
  • Arrendajo (Garrulus glandarius): Es un pájaro eminentemente forestal que rara vez habita fuera del arbolado. Abunda tanto en bosques de coníferas como de frondosas y mixtos. Es muy retraído y arisco y por tanto difícil de observar; sin embargo es el vigilante del bosque y ante el paso de cualquier animal salvaje o el hombre, emite unos " gritos " que alertan a toda la comunidad. Tiene 34 centímetros y cría de abril a junio. Se alimenta principalmente de insectos, frutos y ocasionalmente de crías y huevos de otras aves.
  • Autillo (Otus scops): Habita fundamentalmente en sotos fluviales, alamedas, árboles junto a construcciones y dehesas. Mide 19 centímetros y emite un repetido silbido melancólico muy parecido a los de algunos sapos. De hábitos nocturnos se alimenta fundamentalmente de insectos y también de pequeñas aves y micromamíferos. La puesta se produce desde abril a junio en huecos de árboles y nidos viejos de córvidos.
  • Azor (Accipiter gentilis): Habita en todo tipo de bosques aunque prefiere los bosques de coníferas, mejor si son aclarados y a menudo cerca de espacios abiertos. Mide de 48 a 61 centímetros y se alimenta principalmente de aves y algunos reptiles y mamíferos. Construye su nido casi siempre en la horquilla de un árbol, entre 5 y 20 metros del suelo. La puesta tiene lugar entre marzo y mayo.
  • Bisbita comun (Anthus pratensis): Es un ave solitaria aunque en otoño e invierno se hace más gregaria. Se alimenta de insectos, arácnidos, gusanos y semillas. Hace sus nidos en el suelo, generalmente en zonas abiertas al abrigo de la vegetación rala. Pone de 3 a 5 huevos que son incubados por la hembra, en los meses de abril a julio. Lo encontramos en pastizales, parameras, prados, cultivos, dunas, estuarios, vegas húmedas y brezales. Es una especie protegida.
  • Búho chico (Asio otus): Habita preferentemente en bosques de coníferas, bosquetes aislados y en sotos fluviales. Es menos frecuente en bosques muy frondosos pues caza al acecho desde posaderos y otras veces volando bajo, en terrenos con vegetación escasa. Mide 35 centímetros y se alimenta de aves, insectos y pequeños mamíferos. Cría generalmente en nidos viejos de otras aves y la puesta tiene lugar de febrero a junio.
  • Búho real (Bubo bubo): Es la rapaz nocturna más grande de España. Habita en todo tipo de terrenos generalmente en promontorios rocosos, bosques, laderas y estepas. Construye su nido en cuevas, cornisas o grietas de grandes farallones de rocas. Si el bosque donde vive carece de roquedos donde anidar, utiliza los nidos viejos de otras aves en los árboles donde pone sus huevos entre enero y abril. Mide de 66 a 71 centímetros y se alimenta cazando, al empezar o caer el día, presas que pueden ser tan grandes como el conejo o el urogallo.
  • Buitre leonado (Gyps fulvus): Habita en todo tipo de terrenos montañosos a excepción de bosques muy densos que sin embargo sobrevuela. Es un buitre social que cría en colonias en grandes cuevas, cárcavas o paredes rocosas con numerosas repisas y extraplomos. Busca la comida planeando en linea a gran altura, atentos a cualquier actividad de córvidos y otros animales sobre animales muertos. Mide de 96 a 104 centímetros y se alimenta de cadáveres de tamaño medio y grande. La puesta tiene lugar a finales de diciembre en Andalucía y hasta febrero en el resto del país.
  • Camachuelo (Pyrrhula pyrrhula): Habita en la España húmeda desde Galicia al Pirineo Oriental. Cuando abundan los arbustos y estratos heterogéneos, encontramos al camachuelo en los hayedos-abetales y en todos los bosques mixtos de coníferas y frondosas donde se dan las condiciones anteriores. Mide 15 centímetros y come insectos, semillas y bayas. Al contrario que otros pájaros que sucumben a condiciones adversas, el camachuelo aprovecha las posibilidades del entorno, llegando a comer las yemas de los árboles. Cría de abril a agosto y el nido puede construirlo sobre arbustos perennes o árboles de porte medio.
  • Cangrejo de río (Austropotamobius pallipes): Este crustáceo, tiene el cuerpo cubierto por un caparazón muy duro, ya que está formado por sales calcáreas. Su cabeza está protegida por una sola placa llamada cefalotórax y de ella salen unas fuertes pinzas que le sirven de protección. Cambia de caparazón periódicamente, según va creciendo. Se reproduce por huevos que la hembra lleva encima, incluso los inmaduros cuando nacen.
  • Cárabo (Strix aluco): Habita preferentemente en viejos bosques de frondosas, de coníferas y grandes jardines y parques. Mide 38 centímetros y se alimenta fundamentalmente de pequeños roedores, aves e insectos. Construye su nido en huecos de árboles, nidos de otras rapaces y córvidos y ocasionalmente en construcciones. La puesta se produce entre febrero y mayo.
  • Carbonero garrapinos (Parus ater): Habita en los bosques de coníferas preferentemente de media o alta montaña. Anida en agujeros y troncos de árboles, tiene 12 centímetros y se alimenta de insectos, arañas, oruga de procesionaria y cualquier otro animal del entorno en que vive. Cuando escasea el alimento animal también come piñones y semillas.
  • Chochín (Troglodytes troglodytes): Habita en bosques con denso estrato arbustivo y una cierta humedad, con frecuencia cerca del agua. Es un pájaro pequeño de 9,5 centímetros que come siempre en el suelo, principalmente insectos del humus de las zonas sombrías donde habita. Cría de abril a julio en un nido hecho con musgo.
  • Chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus): Habita en los Pirineos y Picos de Europa y con menores efectivos en el resto de la franja húmeda. Se distingue de la piquirroja por tener un pico más recto y corto y de color amarillo. Mide 38 centímetros y su alimentación entomófaga la completa con semillas en pequeñas cantidades. Cría y anida en hendiduras de las rocas y rara vez baja a la llanura o el litoral.
  • Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax): Habita en acantilados y zonas rocosas de alta montaña y también en acantilados y afloramientos rocosos cerca del mar. El nido lo construye siempre aprovechando salientes, grietas o cuevas inaccesibles. Mide 39 centímetros y se alimenta de larvas, orugas, caracoles, saltamontes y arañas. También alguna semilla sin llegar a constituir peligro para las cosechas.
  • Ciervo (Cervus elaphus): Son animales muy grandes que miden de cabeza a cola aproximadamente 210 cms. Es por tanto el rumiante más grande que habita en nuestros bosques. Pueden alcanzar un peso de 220 kilos y sus cuernos pueden llegar a tener más de 14 puntas en los animales más viejos. En el mes de febrero mudan los cuernos y se retiran al interior del bosque. En todo tiempo las hembras se reúnen con sus crías; los jóvenes en grupos distintos y siempre aparte de los machos más viejos. En época de celo los machos defienden de forma espectacular la posesión de la manada cuando otro macho viene a disputarla. En mayo o junio las hembras paren una o dos crías en un lugar apartado del monte y serán amamantadas hasta la próxima época de celo cuando ya serán capaces de valerse por sí mismas.
  • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros): Habita en todos los acantilados y pedrizas de nuestras cordilleras. Es un pájaro de roca que anida en agujeros y evita el follaje. Recorren con gran destreza los roquedos y cantiles y se alimentan de insectos, escarabajos, mariposas, etc., y en otoño de semillas y bayas. En invierno coloniza murallas, corrales y casas de todo el país.
  • Collalba gris (Oenanthe oenanthe): Habita preferentemente en pedrizas, prados rocosos del piso alpino, páramos y acantilados. Tiene 15 centímetros y anida en agujeros, pedreras e incluso madrigueras de conejo. Cría de abril a junio y se alimenta principalmente de pequeños coleópteros sin desdeñar algunas semillas.
  • Corzo (Capreolus capreolus): Es un animal muy tímido que al menor atisbo de peligro emprende una veloz carrera. Cuando corre por el bosque destacan sus nalgas blancas y el interior de las patas de color claro que lo identifican desde lejos. Tienen una alimentación variada y comen casi todo lo que sea vegetal, desde bellotas y frutos del haya hasta brotes tiernos, hierbas y en tiempo de necesidad cortezas y ramitas casi secas. Es un animal muy extendido que ocupa la mayor parte de Europa. Prefiere los montes boscosos.
  • Cuco (Cuculus canorus): Habita en los pastizales altimontanos y en los bosques mixtos de coníferas y frondosas, preferentemente en el borde del monte, sobre todo en niveles medios de montaña. La hembra pone sus huevos en nidos de otros pájaros, uno por cada nido que parasita. Cuando este huevo eclosiona, lo primero que hace la cría de cuco es expulsar a las crías del pájaro parasitado y reclamar para sí todos los afanes alimenticios de sus "padres" adoptivos. Mide 33 centímetros se alimenta casi exclusivamente de orugas, incluida la procesionaria, otros insectos y caracoles.
  • Cuervo (Corvus corax): Habita y cría en acantilados y enclaves rocosos, que le garantizan seguridad para reproducirse. Es un ave muy atrevida que no duda en atacar a buitres y aguilas de mayor tamaño que él cuando pasan por su territorio, a veces sin razón aparente. Mide 64 centímetros y tiene un pico negro muy grande y poderoso. Es un ave omnívora que come de todo, incluso carroña. Cría de febrero a mayo en cornisas rocosas en un nido de barro y ramas.
  • Curruca capirotada (Sylvia atricapilla): Coincide con la curruca cabecinegra en parte de su área de distribución aunque busca los insectos en lugares distintos, la cabecinegra los busca en el estrato rastrero y la carrasqueña en la parte aérea del matorral. Vive en montes quejidos, alcornoques y carrascas, prefiere las solanas y recorre las masas de jaras de etapas regresivas. Como la curruca zarcera la curruca carrasqueña llega a España en el mes de abril cuando empieza a moverse el mundo entomológico. Completa su dieta con moras, higos y semillas.
  • Desmán ibérico (Galemys pyrenaicus): Es una especie de topo con la nariz alargada en forma de trompa. Habita en la orilla de arroyos, afluentes de torrentes de aguas vivas, sin sobrepasar los 1.200 metros de altitud, en los Pirineos y Sistemas Central y Cantábrico. Se alimenta de pequeños crustáceos, larvas de Tricópteros y Plecópteros que saca del agua y después engulle.
  • Escribano montesino (Emberiza cia): Especie común, que puede encontrarse en laderas pedregosas, tanto de alta montaña como en terrenos más llanos, en los canchales de los barrancos o en los bosques de pinos aclarados. Busca el alimento recorriendo a saltitos los pastos que crecen entre piedras y arbustos.Se alimenta de los granos de gran variedad de vegetales que recoge, sacando sus semillas. También caza insectos entre la vegetación de las rocas.
  • Estornino negro (Sturnus unicolor): Habita en pequeñas colonias sobre cantiles, árboles y poblaciones. Se distribuye hasta el pie de los Pirineos y anida en agujeros de árboles y acantilados, ruinas y tejados. Tiene un tamaño de 22 centímetros, igual que el estornino pinto, e indistinguible de él desde lejos. Se alimenta de insectos, moluscos, caracoles y gusanos.
  • Estornino pinto (Sturnus vulgaris): Habita lo mismo en bosques y parques que en el campo o núcleos habitados. Tiene 22 centímetros y es una especie poco exigente que prospera muy bien próximo al hombre. Anida en pequeños agujeros de árboles y suelo. Cría de abril a julio y se alimenta de frutas, insectos, caracoles y gusanos.
  • Garduña (Martes foina): Mamífero carnívoro que puede alcanzar 44 centímetro de longitud y 23 centímetros de cola, con las plantas de las patas muy almohadilladas que la hacen imperceptible. El pelo castaño por el lomo y blanco en el pecho. Son animales básicamente nocturnos. Vive en el Norte y centro de España y puede llegar hasta Sierra Morena, prefiriendo las zonas montañosas con vegetación espesa.
  • Gato montés (Felis silvestris): El gato montés es uno de los felinos más bonitos, y aunque aparentemente se le puede confundir con un gato casero, no tienen prácticamente nada en común. Es más grande, su cola es ancha y truncada y su pelo de tono gris verdoso tiene algunas listas negras en el lomo, además su cara tiene aspecto feroz. Su celo tiene lugar entre enero y febrero. Tienen su camada en lugares apartados del monte, en un tronco hueco, en algún matorral espeso o a veces en guaridas abandonadas. En cuanto la madre percibe el más mínimo atisbo de peligro, cambia a las crías de lugar para protegerlas. Su alimentación se basa en pequeños mamíferos y algunos pajarillos que caza mientras duermen.
  • Gavilán (Accipiter nisus): Habita en todo tipo de bosques y campiñas, en sotos, plantaciones, etc. Caza al acecho volando a baja altura, casi siempre aves, aunque en ocasiones se alimenta de grandes insectos y pequeños mamíferos. Cría de abril a mayo en los bosques junto a prados con árboles y a una altura de 5 a 30 metros del suelo.
  • Gavilán (Accipiter nisus): Pertenece a la familia de los vivérridos, es una de las alimañas de la fauna hispánica más ágil y hermosa, a pesar de su desproporción, ya que tiene el cuerpo alargado y sus patitas son muy cortas. Su piel es de color grisáceo y está manchada con lunares negros. Tiene su lomo recorrido por rayas del mismo color, pero a pesar de esta belleza, afortunadamente su piel es poco apreciada en peletería, por desprender un fuerte olor acre. En España la encontramos en el centro y el norte principalmente y también en menor número en Baleares. Prefiere zonas húmedas y áridas. Son de costumbres nocturnas, caza grandes y pequeños roedores, aves, come huevos, insectos anfibios, reptiles y no desprecia ciertos frutos. Tiene mal carácter y no duda en morder al menor síntoma de miedo, su ferocidad hace que prácticamente no tenga predadores.
  • Gorrión alpino (Montifringilla nivalis): Habita en alta montaña a partir de los 1200m. Prefiere pedrizas y canchales caóticos, morrenas y aristas de cumbres. Tiene 18 centímetros y anida en las grietas de las rocas. Es un ave muy resistente al clima adverso de la montaña y en invierno se establece en los collados que el viento ha limpiado de nieve. Se alimenta de semillas y en época de cría añade a la dieta de los polluelos, insectos y otros alimentos de origen animal.
  • Halcón Peregrino (Falco peregrinus): Habita preferentemente en montañas, acantilados, paisajes abiertos agrestes, bosques aclarados y en la costa. Caza lanzándose sobre sus presas en picado casi vertical, a enorme velocidad y con las alas pegadas al cuerpo a modo de proyectil viviente. Mide de 38 a 48 centímetros y se alimenta de aves hasta el tamaño de una paloma o perdiz. Cría en cornisas de grandes cortados rocosos, riscos y ocasionalmente en construcciones y nidos de otras aves en árboles. Su puesta tiene lugar entre marzo y abril.
  • Herrerillo común (Parus caeruleus): Habita en las mismas zonas que el carbonero común aunque le gustan menos los bosques de coníferas. Tiene un tamaño de 11 centímetros y como otros páridos puede ser un acróbata buscando comida en el envés de las hojas, alimentándose de los insectos y gusanos que las parasitan y aprovechando también las yemas de las ramas más finas. En otoño puede comer algún fruto y en invierno semillas. Cría de abril a junio en nidos que hace en agujeros.
  • Jabalí (Sus scrofa): Habita en todos los montes de España, en bosques o sotobosques espesos desde el sur a los Pirineos. Se alimenta de tubérculos, bellotas, pequeños roedores, lagartos, etc., y no hace ascos a pequeñas carroñas que encuentre en su deambular, mientras levanta piedras con el hocico en busca de pequeños animales o escorpiones. A los pequeños se les llama rayones por su listado pardo y amarillo. La madre al nacer los separa de su padre, para evitar que este se los coma. Después de 15 o 20 días, empezarán a retozar por la pradera y a conocer el bosque.
  • Lagartija ibérica (Podarcis hispanica): Lagartija de tamaño mediano, (7 centímetros de largo ) de coloración parda con tintes verdosos. Los machos son algo más largos y robustos que las hembras.Viven en muros y montones de piedras, y pueden encontrarse desde el nivel del mar hasta los 1.800 mts, en las montañas. En el invierno reducen su actividad. La reproducción empieza en febrero con el periodo de celo. Las primeras puestas se efectúan a partir de abril y hasta julio con dos o tres puestas por temporada. Se alimenta básicamente de insectos y artrópodos y otros invertebrados.
  • Lavandera blanca (Motacilla alba): También llamada pajarita de las nieves, habita sobre todo en las orillas de ríos, aunque ha colonizado los núcleos urbanos. Por ello la podemos encontrar anidando en cualquier granja o casa de la España húmeda y vallas frescas de los macizos interiores. Mide 18 centímetros y se alimenta principalmente de pequeños invertebrados; ocasionalmente picotea los excrementos de vaca para aprovechar los pequeños coleópteros y larvas. Cría de abril a agosto en nidos que acondiciona en agujeros.
  • Lavandera boyera (Motacilla flava): Habita generalmente cerca del agua en praderas o márgenes de ríos, principalmente en terrenos pantanosos con vegetación baja y a veces en terrenos anegados junto a ríos de llanura. Mide 17 centímetros y se alimenta de larvas e insectos, caracoles, babosas y lombrices. Cría de mayo a julio en nidos que construye en concavidades bajo el pasto.
  • Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea): Habita principalmente los cursos medio y alto de nuestros ríos montanos y de los llanos. Tiene 18 centímetros y nidifica entre las raíces y piedras de la orilla o en agujeros de obras de fábrica en los tramos accidentados del río. Cría de marzo a julio y se alimenta de insectos que caza en las orillas. Solamente si se queda todo el año, completa su dieta con semillas de plantas ribereñas.
  • Lechuza comun (Tyto alba): Habita a veces en acantilados y campos con árboles dispersos, pero prefiere para anidar construcciones de lugares habitados, como torres de iglesias, casas de campo y ocasionalmente troncos viejos de parques urbanos. Mide 34 centímetros y es un gran cazador nocturno de pequeños roedores. Algunas veces caza de día.
  • Lirón careto (Eliomys quercinus): Mamífero roedor de la familia de los glíridos, de unos 30 centímetros de largo desde el hocico hasta la punta de la cola, con el pelo blanco en la parte inferior y el dorso de color pardo y la cara de color canela, cada ojo está rodeado por una banda negra, así como los lados del hocico de donde sale un gran bigote. Este mamífero tiene una alimentación muy variada, que va desde vegetales (bellotas) hasta cera y miel, pasando por invertebrados, reptiles y anfibios. Vive en los bosques y se mueve con agilidad por las ramas de los árboles. Los meses de invierno se retira a su guarida y duerme hasta la primavera. Tiene dos camadas al año, la primera de principios de mayo a finales de junio y la segunda desde finales de agosto a principios de octubre.
  • Lobo (Canis lupus): Mamífero carnívoro, con aspecto de perro, de pelo grisáceo oscuro, que puede medir un metro desde el hocico hasta la punta de la cola. Es un animal salvaje, que vive en manadas, muy jerarquizadas, en las que el más fuerte es el lider. Cazan en grupo poniendo en práctica verdaderas tácticas de ataque. En primavera tienen sus crías, los lobeznos, en número de 4 a 6. La hembra los cuida y caza lejos de la madriguera para alejar el peligro.
  • Martín pescador (Alcedo atthis): Es un ave muy desconfiada, la encontramos recorriendo los bordes fluviales en vuelos muy rápidos, a ras del agua, solo podemos verlo con detalle en su posadero, desde donde vigila las idas y venidas de los pececillos. Su curiosa forma de cazar consiste en lanzarse en picado sobre el agua, desde su posadero o inmóvil batiendo las alas sobre su objetivo, para salir rápidamente con la presa en el pico si ha tenido éxito. Se alimenta principalmente de alevines de agua dulce, de hasta 6 centímetros, de cabezones de ranas y sapos, así como de coleópteros acuáticos, caracoles y limacos, también puede cazar al vuelo libélulas y frigáneas. Para reproducirse necesita cursos fluviales, lagos, lagunas, o marismas de agua transparente y orillas con taludes o terraplenes blandos para hacer su nido.
  • Mirlo acuático (Cinclus cinclus): Habita en los tramos altos y medios de los ríos de montaña y se afinca preferentemente en los tramos con márgenes rocosas y abundancia de cascadas. Puede llegar a nuestro país hasta los 2.500 metros de altitud e incluso podemos encontrarlo en algún ibón o laguna de las cubetas alpinas. Mide 18 centímetros y se alimenta de alevines de peces, hasta de 6 centímetros, también de insectos y sus larvas, de caracoles, etc. Cría de marzo a julio, en nidos, bola de musgo, que construye entre las rocas o agujeros de construcciones.
  • Mirlo común (Turdus merula): en bosques con matorral de llanura y montañas, en tierras cultivadas y en parques y jardines urbanos. Solamente está ausente en zonas desnudas de alta montaña y en las estepas de gramíneas. Mide 25 centímetros y se alimenta de bayas y frutas, insectos y larvas de todo tipo, caracoles y lombrices. Cría de marzo a julio en nidos que construye en matorrales y árboles.
  • Mito (Aegithalos caudatus): Es un pajarillo de pequeñas dimensiones, de movimientos muy rápidos y constantes. Sus gritos agudos mantienen unido al grupo que se desplaza de un árbol a otro con trayectoria irregular y ondulante. Vuelan a poca velocidad, debido a sus pequeñas alas. A la caída de la tarde se reúnen en algún arbusto tupido para dormir, y lo hacen pegados unos a otros, formando una pelota, para darse calor. Su nido consiste en una preciosa bola de líquenes y musgo, mezclado con fibras, capullos de orugas y seda de araña, el interior está forrado por plumas que tanto el macho como la hembra buscan. Son aves muy sedentarias y la bandada soló se fragmenta en parejas durante el corto periodo de la reproducción. Se alimenta de insectos muy pequeños.
  • Mochuelo común (Athene noctua): Habita en todo tipo de zonas, desde terrenos pedregosos a terrenos de cultivo con árboles dispersos. Evita el bosque muy denso y rara vez podemos observarlo en núcleos urbanos. Mide 21 centímetros y es una de las rapaces nocturnas que podemos ver durante el día erguido en cualquier poste o valla. Se alimenta de insectos, roedores pequeños y algún ave. Pone sus huevos de abril a mayo en nidos construidos en los huecos de los árboles.
  • Musaraña (Crocidura russula): Es el animal más pequeño de nuestra Península, mide aproximadamente unos 7cm de cuerpo y 4 de cola. Es un animal muy nervioso y feroz, a pesar de su pequeño tamaño se atreve con roedores mayores que ella y con pequeñas serpientes si intentan atacarla. Son animales muy voraces y consumen a diario cantidades de insectos que duplican varias veces su peso.
  • Nutria (Lutra lutra): Los machos entre cuerpo y cola pueden llegar a medir un metro y cincuenta centímetros. Son mucho mayores que la hembra con un tamaño máximo aproximado de 110 centímetros. Excavan su cubil. Las crías nacen a las nueve semanas, de dos a cuatro animalitos que tardarán por lo menos dos meses en salir al exterior para comenzar su aprendizaje.
  • Oropéndola (Oriolus oriolus): Es un pájaro esencialmente arbóreo que habita en riberas fluviales y arboledas que bordean ríos, sobre todo con especies frondosas de alisos, sauces, olmos, chopos, etc. Este follaje tan tupido, impide ver con comodidad a la oropéndola a pesar de su colorido y tamaño que alcanza los 25 centímetros. Podemos observarla con frecuencia en rodales mixtos de pinos y frondosas pero su presencia en montaña suele restringirse al fondo de los valles. Cría de mayo a julio y se alimenta principalmente de insectos y, en época, de frutas maduras ricas en azúcar.
  • Oso pardo (Ursus arctos): Mamífero omnivoro y plantígrado de casi 1 metro de largo. Tiene la cabeza grande con ojos pequeños y extremidades fuertes con uñas y un cuerpo poderoso cubierto de pelo fuerte y abundante. Es un animal merodeador, se alimenta de todo tipo de vegetales y peces. Comen abundantemente durante el verano acumulando grasas para sobrevivir durante el invierno, el cual pasa aletargado.
  • Petirrojo (Erithacus rubecula): Nidifica fundamentalmente en bosques de las zonas húmedas del norte y en los valles umbrosos de los macizos de montaña. También le podemos ver en tierras de labor, jardines y bordes de río con matorral impenetrable. Mide 14 centímetros y llega a confiar en el hombre más que otras aves. Cabe destacar la territorialidad de los invernantes, de tal forma, que no toleran la presencia de otro individuo de su especie en la parcela elegida. Siempre come en el suelo insectos, lombrices y moluscos pero completa su dieta con frutos como el majuelo, moras, etc. Anida en agujeros o grietas de muros o rocas, árboles, etc.
  • Pico picapinos (Dendrocopos major): Es un pájaro trepador que habita en los bosques de coníferas del Pirineo Central y Oriental y en los de frondosas del Pirineo Occidental y Picos de Europa. Vive también en los bosques de coníferas de los Sistemas Central, Ibérico y Penibético. Mide 23 centímetros y se alimenta principalmente de hormigas que captura con su lengua pegajosa y de las larvas xilófagas que descubre en las galerías que hace con su potente pico. Completa su dieta con los piñones que saca de las piñas y con los cinípidos de ciertas agallas.
  • Pinzón vulgar (Fringilla coelebs): Es uno de los fringílidos que más abunda en nuestro país. Habita en todo tipo de bosques, llegando hasta los últimos pinos negros de los bosques pirenaicos. En ocasiones se forman bandadas organizadas por sexos. Mide 15 centímetros y construye el nido generalmente muy bajo en arbusto o árboles, donde cría de abril a julio. Se alimenta de semillas forestales e insectos perjudiciales, y es especialmente útil, porque destroza gran cantidad de crisálidas para aprovechar la seda de sus capullos en el forrado de su nido.
  • Pito negro (Dryocopus martius): Es el mayor de los picos españoles. Mide 46 centímetros y habita en viejos bosques de las montañas cántabro - pirenaicas. Vive solitario en los bosques más retirados de coníferas, frondosas o mixtos. Es difícil verlo por que tiene un territorio de campeo muy extenso; sin embargo su actividad en la búsqueda de larvas se reconoce por la existencia, al pie de tocones, de gran cantidad de astillas en el suelo. Cría de abril a junio en grandes agujeros de árboles, muchas veces a gran altura y con diámetro próximo a los 20 centímetros. Se alimenta de hormigas y larvas de coleópteros y hormigas, aunque su dieta no es del todo conocida.
  • Pito real (Picus viridis): Habita en todo el país. Desde las granjas al nivel del mar hasta los últimos pinos negros de la cordillera pirenaica a 2.000 metros de altitud. Prefiere los bosques de frondosas, las dehesas junto al agua y cualquier alameda u olmeda de cierta entidad. Mide 32 centímetros y caza muchas hormigas. En las choperas ayuda en la lucha biológica consumiendo muchos insectos xilófagos. También se alimenta de muchos restos de pequeños coleópteros y otros insectos. Cría de abril a mayo en nidos de agujeros que realiza en los árboles martilleando con su potente pico.
  • Rana bermeja (Rana temporaria): Esta especie de rana mide aproximadamente 7,5 centímetros de largo, de cabeza grande y ojos saltones. El macho suele ser más pequeño que la hembra. Ambos son de color pardo. Suele encontrarse tanto en las cercanías de arroyos, lagunas y charcas como en praderas y bosques que tengan suficiente humedad. Son de hábitos preferentemente terrestres. Puede interrumpir su actividad en invierno permaneciendo enterrada en las aguas donde vive. Se reproducen a partir de Febrero. Para realizar la puesta, que puede ser entre 900 y 4000 huevos, buscan aguas remansadas o charcas, y un mismo macho puede fecundar sucesivas puestas de varias hembras.Su alimentación es tan variada que incluso pueden llegar al canibalismo, por otra parte, ellas sirven de alimento a vívoras, córvidos, aves nocturnas, tejones ....
  • Rata de agua (Arvicola sapidus): Habita en toda la Península a excepción de Portugal. Es un animal muy prolífico que normalmente cría cuatro veces al año y en cada puesta tiene alrededor de 5 crías. Es muy parecida a la rata común pero tiene un pelo más fuerte, abundante y algo más largo. Se alimenta de algunas raíces de plantas ribereñas, coleópteros, aves y cualquier animalillo que deambule cerca del agua o que nade cerca de la orilla.
  • Rebeco (Rupicapra pyrenaica parva): Habita en el límite superior de los bosques subalpinos y muy cerca de los glaciares y las nieves perpetuas. Atraviesa tramos de nieve o hielo con mayor seguridad que las cabras montesas y recorre con igual facilidad paredes casi verticales, sólo a ellos accesibles. Paren de mayo a junio y ya desde los primeros momentos las crías hacen gala de una gran agilidad para moverse por las rocas y la nieve.
  • Roquero rojo (Monticola saxatilis): Habita en laderas de media y alta montaña, con zonas de grandes bloques de piedra junto a tramos de hierba y arbustos diseminados. Como consecuencia de la despoblación de valles y pueblos, el roquero rojo coloniza los bancales abandonados y las construcciones rurales semidestruidas. Mide 19 centímetros y se alimenta sobre todo de ortópteros además de otros insectos, caracoles e incluso batracios pequeños. Cría de mayo a junio, en las hendiduras de las rocas.
  • Ruiseñor bastardo (Cettia cetti): Lo podemos encontrar en toda la red hidrográfica española, a excepción de los tramos torrenciales de alta montaña. En el resto de ríos y arroyos, vive en la red arbustiva y enmarañada, siempre junto al agua. Mide 14 centímetros y es difícil de ver aunque sabemos de su presencia por su canto inconfundible, entre alarma vibrante y explosión súbita, oculto por la densa vegetación. Cría en nidos situados en la base de la vegetación y su alimentación es fundamentalmente insectívora completada con semillas y pequeños frutos silvestres.
  • Ruiseñor comun (Luscinia megarhynchos): Es un ave escondediza y solitaria, de plumaje pardusco y canto brillante, que habita el fondo de los valles de montaña, los bosques frondosos y los setos y arboledas con abundante estrato arbustivo. Mide 17 centímetros y construye nidos completamente mimetizados difíciles de encontrar. Es un ave eminentemente insectívora que pasa el invierno en África.
  • Salmón (Salmo salar): Pez teleósteo que puede llegar a tener 1,50 m. de largo. De color pardo oscuro en el lomo y azul irisado con manchas negras en los costados, su carne rosada es muy apreciada en gastronomía.Viven en el mar, pero cuando llega la época reproductiva, los salmones ascienden por el río en el que nacieron, hasta llegar casi al nacimiento, desafiando rápidos y corrientes, para desovar. Allí se reúne y agotados por el esfuerzo la gran mayoría de ellos mueren, los menos, se dejan llevar por la corriente y vuelven al mar donde se recuperan. Cuando tienen dos o tres años, los jóvenes se reúnen en grupos y empiezan el descenso hacia el mar.
  • Sapo partero (Alytes obstetricans): pupila vertical, tamaño pequeño y rechoncho, tres tubérculos palmares y no tiene tubérculos subarticulares. Vive en diversos habitats, desde el nivel del mar hasta la alta montaña, 2.400 mts. Prefiere lugares pedregosos de las orillas de ríos y lagunas, aunque se puede encontrar también en zonas boscosas que tengan suficiente humedad. El macho fecunda los huevos ( que están unidos entre si por un cordón ) en el mismo momento en que la hembra los pone, y se los enrolla alrededor de sus patas, transportándolos así hasta que eclosionan. Se alimentan de pequeños artrópodos y a veces de lombrices, larvas y babosas.
  • Tejón (Meles meles): Mamífero carnívoro nocturno de unos 80 o 90 centímetros de largo desde el hocico hasta la punta de la cola, de cuerpo rechoncho y patas cortas con fuertes uñas. La piel es muy dura y el pelo largo y espeso de color negro, blanco y tostado. Habita en madrigueras muy profundas con nume-rosas galerías en forma de laberinto. Es muy voraz y come toda clase de animales pequeños, aves, e incluso arrasan los panales sin temer a las abejas. Esta glotonería está justificada pues tiene que acumular reservas para pasar el invierno durmiendo en su cueva.
  • Trepador azul (Sitta europaea ): Es un ave trepadora de árboles, con pico puntiagudo y poderoso, que habita en bosques de frondosas, en abetales, pinares y pinsapares. En los bosques de coníferas, como los troncos de los pinos no suelen tener cavidades, aprovecha los nidos antiguos de picos para hacer su nido y también los nidales artificiales retocados con mortero a la entrada del nidal. Mide 14 centímetros y se alimenta de insectos, larvas y huevos que descubre con su poderoso pico, en su recorrido por el fuste. En invierno completa su dieta con semillas y pequeños frutos. Cría de abril a junio, en los nidos de picos estrechados con mortero de barro.
  • Treparriscos (Tichodroma muraria): Se le reconoce por el vivo color carmesí de sus alas negruzcas que descubre cuando vuela como una mariposa. Escalador de cantiles, deambula por grandes risqueras y cría en los escarpes de los Pirineos y Cantabria, en general por encima de 1.800 metros. Prefiere para anidar, las exposiciones solitarias de umbría en cualquier fisura inaccesible de una chimenea natural, y cuando en julio se emancipan los pollos, se establecen en los neveros y canchales de las cumbres. Mide 17 centímetros, cría entre mayo y julio y se alimenta principalmente de arañas, moluscos e insectos del roquedo.
  • Trucha común (Salmo trutta): Pez de cuerpo fusiforme de color pardo y lleno de pintas rojizas o negras, de tamaño no muy grande, este pez puede permanecer inmóvil dentro de una rápida corriente esperando su presa. Es muy voraz y ataca cuando se mueve a su alrededor. Como otros salmónidos, esta trucha también asciende por el río para el desove, pero no lo abandona después de este.
  • Turón (Mustela putorius): Vive en toda Europa y particularmente en toda la Península Ibérica. Mide 58 centímetros y prefiere la noche para patrullar con gran sigilo en busca de alimentos, merced a los pies almohadillados que le permiten aproximaciones completamente silenciosas. Se alimenta de aves, mamíferos de tamaño menor o igual que un conejo, anfibios, reptiles y huevos que puede encontrar en los árboles o el suelo. Como otros mustélidos, no dudan en defenderse si son atacados por enemigos de mayor talla.
  • Urogallo (Tetrao urogallus): Habita en bosques de coníferas o mixtos del Pirineo y Picos de Europa. Es un Lagópodo de gran tamaño, que llega a alcanzar 86 centímetros el macho y 61 centímetros la hembra. En verano frecuenta el suelo de los pinares o abetales y en invierno lo vemos sobre los árboles. Cuando manifiesta su celo, con un reclamo gutural, no participa de lo que ocurre en el bosque y es el momento que permite una aproximación, de otra forma difícil, por lo receloso y asustadizo que es, sobre todo en época de cría, que va desde abril a junio. Construye el nido entre la maleza, al pie de un pico o en monte bajo de zonas altas. Se alimenta de insectos, bayas, hierbas y cuando escasea la comida, con acículas de coníferas.
  • Verderón serrano (Serinus citrinella): Habita en los bosques de coníferas con terrenos rocosos y poco densos, de los Pirineos, Macizo Cantábrico y sistemas Central e Ibérico. Es un ave de borde, que cría entre los 1.000 y 2.000 metros de altitud, aunque existen poblaciones que viven en los márgenes de hayedos y abedulares con cotas inferiores. Tiene un tamaño de 12 centímetros y se alimenta de semillas e insectos. Cría de mayo a agosto, en nidos que construyen en coníferas.
  • Zorro (Vulpes vulpes): mamíferos, aves, escarabajos, etc. A finales del invierno entran en celo y comienzan unas peleas, para conseguir a la hembra, que pueden producirles grandes heridas.
  • Zorzal charlo (Turdus viscivorus): Habita en los bosques montanos de coníferas o frondosas principalmente en el borde forestal y en las masas aclaradas. También en dehesas, bosquecillos mediterráneos y en algún parque y jardín de nuestro país. Mide 27 centímetros y se alimenta de insectos, bayas, frutos, caracoles y lombrices. Como come mucho muérdago, es el principal transmisor de esta planta. Cría de marzo a junio, en nidos que construye en las horquillas de las ramas desnudas.